viernes, 16 de abril de 2010

Mis novedades (alegrías) de abril (Iván Rodríguez)

Si el mes pasado fue bastante flojo con respecto a las novedades este es todo lo contrario, podemos encontrar en nuestra librería una gran variedad de material interesante y largamente esperado.

Para empezar la segunda entrega (de tres) de Clásicos DC Batman y Los Outsiders, donde sigo flipando con las estupendas historias de Mike W. Barr y los dibujos de Jim Aparo y Alan Davis.

Con el número dos de Reinado Oscuro: Jóvenes Vengadores se termina la intervención del grupo en el crossover. La historia no ha estado al nivel de la primera miniserie del grupo, pero aun hay esperanzas de que el equipo creativo original vuelva a reunirse, ya que los jóvenes héroes siguen de actualidad.

Con el Thor Vol. 4 #25 (Thor #603 yanqui) tenemos el penúltimo número de Straczynski para la colección, y apunta a un final de lo más interesante. Lo cierto es que, la que empezó como una de las intervenciones más flojas de Straczynski en los cómics se ha convertido en una historia chulísima y que engancha hasta el final.

No soy seguidor del Capitán América ni de Ed Brubaker, pero mi opinión con respecto al segundo está cambiando bastante, han caído tres cómics del autor en mi carpeta este mes. Para empezar el #53 del Vol. 7 del Capi, que es el 600 yanqui debido a la política de recuperación de numeraciones que esta llevando a cabo Marvel. Los números que se suman para llegar a la cifra actual se explican en la contracubierta del cómic.
Aparte de la importancia del número, este cómic celebra el primer aniversario de la muerte del Capi, con la resurrección del personaje (sí, otro personaje que muere y no le dejan descansar en paz). Lo cierto es que la resurrección no sucede en este número, si no en la miniserie Captain America Reborn, que Panini ha recopilado en un solo tomo, pero el #600 es un prólogo fundamental.
Volviendo al tomo, obra de Brubaker y un genial (como siempre) Brian Hitch, nos permite disfrutar de una gran historia en la que se repasa la vida del Centinela de la ibertad. Panini ha incluido una buena cantidad de cubiertas alternativas de la serie y un texto explicativo final que permite que muchos lectores se pongan al día y no necesiten haber sido seguidores de la serie regular. Os puedo asegurar que la historia del Capi es una de las más complicadas de seguir de todo el Universo Marvel.
Para terminar con el tema del Capitán América, decir que no hay que confundir este tomo con la mierda que hizo Rob Liefeld en 1996, pues lo de “Reborn” puede llevar a confusión.

Lo retro está de moda y Brubaker es un experto, como ha demostrado en su trayectoria en la serie del Capitán América, así que se ha metido ha realizar El Proyecto Marvels (es el título de la serie). Este cómic está muy influenciado por el gran trabajo que realizaron Kurt Busiek y Alex Ross en Marvels, que recientemente tuvo una secuela titulada Marvels: Eye of the Camera, del propio Busiek.
Mientras Marvels era un “documental” que repasaba los más importantes momentos del Universo Marvel, El Proyecto Marvels pretende llenar el vacío entre el famoso Marvel cómics #1 de 1939 y el teórico nacimiento del Universo Marvel con el primer número de los 4 Fantásticos en 1961. Veremos como avanza la serie, que en EEUU va por el número 7 y sigue en curso.

Para terminar, por fin tenemos en nuestro país el primer número de la etapa de Warren Ellis y Simone Bianchi en Astonishing X-Men, que continúa la idea de Joss Whedon y John Cassaday y que comienza bastante interesante.
Esta nueva etapa solo tiene una cosa que me toca las narices, el número 1 de Panini contiene el Astonishing X-Men #25 y el Astonishing X-Men Sketchbook Special de 2008, donde el Bianchi se tira el rollo de sus nuevos diseños para los uniformes del grupo. ¿Nuevos?, y una mierda, les ha cambiado la X de sitio (joder que novedad) y ha añadido más detallitos innecesarios a los sobrios y efectivos diseños de Cassaday (y es probable que Salvador Larroca, que dibujaba X-Men en esa época, también aportase algo). Ha vuelto a ponerle el corpiño clásico a Emma Frost, pero para plantarle en el centro del pecho una X enorme, que no nos permite disfrutar de su fantástico canalillo y se ha pasado por el forro la gracia de que Coloso recuperase su primer uniforme, y le ha puesto uno nuevo con bastante poca imaginación. Con Lobezno más de lo mismo, la mínima variación del traje clásico (el amarillo) que realizó Cassaday, pero con la X sobre el corazón.
No digo que Bianchi sea malo, todo lo contrario, pero plantarse medallas de nuevos diseños, cuando los buenos son prácticamente los mismos que había y los realmente nuevos son bastante pobres le hace perder bastantes puntos.
Pese a todo, tengo muchas esperanzas puestas en esta nueva etapa de Astonishing X-Men y en que conserve el tono que tuvo la obra maestra de Whedon y Cassaday.

lunes, 22 de febrero de 2010

Quiero lectura y 2 (Iván Rodríguez)

Ya he comentado que Panini (o Marvel, o lo que sea) no está en su mejor momento. De forma que mis opciones de lectura deben ampliarse a otras editoriales, en lo que a novedades se refiere, y a releer parte de mi biblioteca.

En lo relativo a novedades: cada muchos meses (que larga se hace siempre la espera) tengo a los Muertos Vivientes de Kirkman y Adlard, de Planeta, y The Boys, el cafre grupo de Ennis y Robertson, publicado por Norma. Para mi desgracia, ambas colecciones se publican en tomo de tapa blanda recopilando varias grapas americanas, pero Norma y Planeta funcionan así. Que le vamos a hacer. Prometo dejar ya el tema de tomos, grapas, etc., pero tenía que decirlo.

Lo de los Muertos Vivientes está siendo un fenómeno de ventas, ya no se la cantidad de bolsas que he visto reservadas en Nexus 4 (un saludo) con números atrasados y colecciones completas que desaparecen y son velozmente sustituidas por otras similares pero con distinto futuro propietario. A mi me paso en el número 3, pero, en este momento (con el 9 recién salido), la gente sigue pidiendo todo lo anterior.

The Boys la pillé desde el principio, pero el enganche, para mi, es el mismo. Aunque no tiene tanta aceptación como los muertitos y las opiniones de los lectores son más dispares que con esa serie. Hay incondicionales, los hay que si no tienen otra cosa la pillan, pero sin demasiado entusiasmo, e incluso un reducido grupo que te pregunta que como se la puedes haber recomendado. El otro día había una chica en Nexus 4 (sí, de verdad y no, no se había perdido) preguntando por cómic yanqui (sí, de verdad), y le había gustado Predicador (joder, que es cierto, no me lo invento), de forma que Oscar y yo le recomendamos The Boys. Mismo autor, a ella no le gustaban los superhéroes (esto ya parece más normal) y a los chicos del Carnicero tampoco, así que parecía la colección ideal. No creo que nos vuelva a pedir opinión, pero quien sabe.

Siguiendo con mis lecturas, se me olvidaba que también vivo de gorronear las colecciones de los colegas, y recientemente he podido disfrutar de Y El Último Hombre de Vaughan, y el autor no me ha decepcionado.

Al tirar de biblioteca suelo ser poco original y últimamente han caído de The Ultimates, Camelot 3000 y Watchmen. Lo de esta última, influenciado por el revisionado de la genial peli. También tengo mis tomos yanquis en blanco y negro de la primera parte de la etapa Claremont en La Patrulla-X, por si me puede la nostalgia.

Y era al rollo de la nostalgia a lo que quería llegar. Ya que actualmente Planeta está reeditando Batman Y Los Outsiders en su línea Clásicos DC. En su momento solo compré (o, más bien, me compraron) un par de números, en los que finalizaba una historia y comenzaba otra, así que me enteré de bastante poco. Lo que pasa es que un día aparece el tomito en la tienda, te pones a hojearlo y ves: Mike W. Barr. Toda la vida manteniendo que Camelot 3000 es el mejor cómic de la historia y resulta que no tengo nada más de su autor, lo que podría convertirme en uno de los mayores bocazas de la historia, si no fuese por la cantidad de gente que va por ahí diciendo que el mejor cómic de la historia es Watchmen y ni siquiera lo han leído, lo que me deja mucho margen.
Pues nada, habrá que comprar los otros dos tomitos (el diminutivo viene por el tipo de edición, reducida, tapa blanda, cuidada y sin filigranas comerciales, del tipo páginas inéditas o chorradas por el estilo) y disfrutar de la vieja ingenuidad superheroica pre-Crisis En Las Tierras De Los Cojones. Lo siento, pero no pude pasar de la página 20 del maldito crossover. Menos mal que era prestado.
Sí, soy marvelita, y no puedo entender los hechos narrados ni los motivos de tansingular obra, pero no seré yo el estúpido que le recomendase a un dcfan La Era De Apocalipsis, a no ser que me cayese muy mal.
Lo cierto es que en ambas editoriales encontramos basura y tanto crisis como Apocalipsis no sirvieron para tirarla, lo único que hicieron fue ampliar el cubo.

No echo nada de menos la vieja ingenuidad de los cómics, pero no por eso deja de haber muy buenas historias, como las que nos permiten disfrutar Clásicos DC, y aunque a mi personalmente solo me llame la atención Batman Y Los Outsiders, lo cierto es que Planeta está reeditando casi todo DC, con mucho gusto y a precios razonables. La única pega es que los tomitos suelen ser bastante gordos y algo incómodos de leer, pero si pensamos en incómodos tenemos que pensar en las ediciones Absolute, que sí que eran ladrillos y además difíciles de adaptar a las estanterías.

Se acabó, dos parrafadas de temática similar para hablar mal de Panini y Marvel, que lo hago muy poco y para alabar a Planeta y DC, que lo hago aun menos.

Quiero lectura 1 (Iván Rodríguez)

Bendis sigue con sus larguísimos arcos arguméntales que acaparan multitud de colecciones, los mutantes no levantan cabeza, la línea Ultimate tardará en volver, con su renovación tras “Ultimátum”, Millar y Hitch terminan su etapa en Los Cuatro Fantásticos, ha terminado “El Viejo Logan”, a Straczynski le quedan pocos números en Thor, Runaways y Jóvenes Vengadores parecen no terminan de calar, Capitán América y Daredevil no me interesan demasiado por mucho Brubaker que esté a los guiones.

Panini está obligándome a no comprar material Marvel durante meses, bien es cierto que no son más que el espejo de la editorial yanqui en nuestro país, pero ya no se cuanto tiempo llevo esperando Kick Ass y Astonishing X-Men.

Con respecto a la primera serie, tengo muy claro que están esperando al estreno de la peli y lo más probable es que publiquen la colección en uno o dos tomos para joderme el disfrutar de la grapa mes a mes y poderle dar el nombre de “La -adjetivo pretencioso- Novela Gráfica De Millar y Romita Jr. llevada al cine por no me acuerdo del nombre”, como si llamar a un puto cómic “novela gráfica” no fuese ya bastante pretencioso y estúpido. Nota: la publicación mensual de 1985 (aunque compilando dos números yanquis en uno español) me sorprendió muy gratamente, pero dudo que pase con Kick Ass.

Lo de Astonishing X-Men tiene su explicación, coherente desde el punto de vista de Panini y entendible hasta cierto punto por los lectores: “Ellis es lento, y queremos esperar a tener suficiente material yanqui para poder publicar algo mes a mes sin que la gente desespere”. Evidentemente no es una cita literal, aunque se aproxima bastante a las palabras de los editores en España. Pero, con un simple argumento en tres pasos, esta maniobra comercial disfrazada de respeto por el lector se va al traste:
1- Cuando Whedon y Cassaday (ambos leeeeeeentos) se hacían cargo de la serie hubo algunos meses “en blanco”, y sí, da rabia que los autores no satisfagan nuestras necesidades mes a mes, pero fuimos, somos y seremos comprensivos.
2- Lo del Thor de Straczynski es un crimen. Cuando el genial escritor comienza la renovación del nórdico dios hay que empezar a publicar rápidamente, “por demanda de los lectores”, aunque sabemos que el guionista se toma su trabajo con muchísima calma. Pero como tenemos una buena cantidad de mierda inédita de esta colección (que si no fuese por Straczynski nadie leería) podemos rellenar los meses de espera, obligando a los lectores completistas a comprar algo que realmente les importa un carajo. Yo, personalmente, solo compro los de Straczynski y me da igual no tener todos lo números de una colección, sobre todo si es a costa de tragar basura.
3- Retomando el tema de los tomos. Panini está sacando rápidamente las recopilaciones de Astonishing X-Men en tapa dura, y cabe la posibilidad de que tengan la intención de hacernos tragar la etapa de Ellis en la colección con este formato. Me gustan Astonishing X-Men y Ellis, de forma que, si se publica en tomo, lo compraré. Pero el autor me da un poco de miedo cuando se dedica a los superhéroes, y la grapa me daría la opción de pasar de la serie, si tras unos números no me convenciesen las historias.

En conclusión: quiero Kick Ass antes de que se estrene la peli. Así podré realizar las actividades en orden coherente (primero leer y después visionar) sin preocuparme de lo que vaya a durar el film en cartel. Y también quiero mi ración de Astonishing X-Men.
Lo único que me mantiene ligado a los mutantes, que fueron una las razones por las que el cómic me enganchó.

viernes, 12 de febrero de 2010

Dudas (Javo Rodríguez)

Luis Bermejo es uno de los grandes dibujantes del cómic. Pedro Quesada es a su vez uno de los mejores guionistas españoles del tebeo de aventuras. Ambos son los creadores de Apache, una de las colecciones de más éxito del cuadernillo español y que presenta dudas a cerca de su datación.

Vamos por partes.
Algunos especialistas afirman que la primera aparición de Apache, es decir el # 1 de su colección, se produjó en 1956. Así lo hacen José Gregorio Jiménez en los espacios dedicados a Luis Bermejo y Claudio Tinoco en su web El Coleccionista. José Manuel Rodríguez Humanes y Manuel Barrero, en el catalogo de Tebeosfera, también indican 1956 como fecha de inicio; al igual que lo hace José María Delhom en su Catálogo del Tebeo en España 1865/1980.

Por el contrario, otros especialistas dan el año de 1958 como comienzo de la serie. Es el caso de Paco Baena en La Magia de Maga, o de Jesús Cuadrado en las entradas dedicadas a Luis Bermejo y Pedro Quesada en De la Historieta y su uso 1873/2000.

Sin embargo el mismo Jesús Cuadrado, en la citada obra-en mi opinión "la Biblia" del tebeo- en su entradilla del personaje, da como fecha 1959, coincidiendo con José Antonio Ortega Anguiano en su Catálogo General del Cómic español 1865/1993.
Pedro Porcel no ofrece fecha alguna en las partes dedicadas al personaje en La Historia del tebeo Valenciano.

La confusión se repite con la fecha de la aparición de la segunda época, dibujada por Tinoco.

Entiendo que, con diferentes matices, todas la fuentes son serias y están, habitualmente, perfectamente documentadas.
El objetivo de este post no es crear una tonta polémica, sino por el contrario aclarar un dato que me parece interesante, por curiosidad propia y porqueApache y sus autores lo merecen, así que es una llamada de auxilio ¿alguien tiene algún dato que aportar?

martes, 19 de enero de 2010

Otro Sherlock Holmes (Javo Rodríguez)

Confieso que me encantan los personajes pop, esos iconos que soportan con éxito cualquier revisión, y Holmes es uno de los más emblemáticos.

Nacido de la pluma de un señor tan ¿serio? como Sir Arthur Ignatius Conan Doyle en Estudio en escarlata (1887), el británico detective ha pasado por todos los géneros, al igual que otros inmortales del pop –léase Zorro, The Shadow, Tarzán o Batman, por nombrar algunos-y lo cierto es que fui a ver la peli con interés y una cierta prevención...

Prejuicios, salí encantado del cine. La peli de Guy Ritchie responde a las expectativas, es brillante y, sobre todo, muy divertida. El reparto -encabezado por un Robert Downey Jr., capaz de convencer encarnando tanto como Holmes como a Chaplin o a Iron man- es ajustadísimo. Los decorados y los efectos especiales, ambos magníficos, quedan oscurecidos por el estupendo guión.

Solo dos pegas: la primera habitual en el cine comercial: su duración, 128 minutos, es excesiva, con 20 minutos menos hubiese bastado; la segunda es su banda sonora, de acompañamiento en todo el film, de repente, en la secuencia de las explosiones, introduce una melodía de connotaciones árabes que a.no se entiende muy bien. Si queréis pasar un buen rato y ver una versión actual de Sherlock Holmes no dejéis de verla.

miércoles, 13 de enero de 2010

Lecturas (Javo Rodríguez)

Las fiestas navideñas son un buen tiempo para la lectura. Tenía algunos títulos atrasados y por fin los he podido leer con tranquilidad.

Las serpientes ciegas ha ganado el Nacional del Cómic y con esa sola referencia lo he leído. Parece que los servidores culturales han decidido que el hecho de que un cómic español se publique antes en Francia que en nuestro país es un punto a su favor, así sucedió con Arrugas, el año pasado, y ahora con Las serpientes ciegas. ¿Un buen cómic? Por supuesto pero... en ningún caso una obra redonda. Cuenta a su favor con las, casi siempre, plúmbeas referencias a la guerra civil española, algo que parece encantar a los jurados. Si no hubiese sido publicado por Dargaud y tuviese como fondo la guerra civil ¿habría sido premiado? Creo que no, pero no es más que un juicio de intenciones. Las serpientes ciegas me plantea otra cuestión. Un cómic publicado por Marvel y más tarde por Panini, me refiero a un cómic USA guionizado y dibujado por autores españoles, ¿podría optar al Premio Nacional?. Entiendo que no, aunque no puedo asegurarlo. ¿Por qué entonces un cómic francés de Dargaud y, más tarde publicado en España, por BD Banda, puede recibir el galardón? Grandes misterios de la humanidad. Como todo en este post, subjetivamente, encuentro mucho más innovador y redondo, por citar un título del tipo político o social, La cuenta atrás.

Hace meses disfrute con la miniserie The Surrogates, poco después, pese a las diferencias para suavizar la historia, también pase un buen rato con su versión cinematográfica. Con estas referencias me puse a leer la precuela Los sustitutos: carne y hueso publicada por Glénat. No está nada mal, pero, en mi opinión no supera al primer título en lo que se refiere al guión de Robert Vendetti, una historia que planteaba, en el primer titulo, una serie de interesantes interrogantes morales, limitándose, lo que no es poco, en la precuela a una atractiva historieta de ciencia-ficción policial. Los textos incluidos al final de cada capítulo, como en su predecesora, excelentes. Por lo que se refiere al dibujo, aparentemente simple, de Brett Welele, me ha seducido, su mezcla de sencillez, en ocasiones casi bocetos, y su uso del color me parecen de lo mejor.

Hace tiempo que tenía abandonados a Los muertos vivientes y aproveche tres días en el campo para leer los tomos 6, 7 y 8 de la edición española de Planeta. ¡Que gustazo! No puedo asegurar que Robert Kirkman sea el mejor guionista de la actualidad, en primer lugar porque no es lo mismo escribir para una franquicia que para una creación propia y, en segundo lugar, porque obviamente no conozco más que una pequeña parte de la producción actual. Pero si puedo asegurar que no conozco ningún guionista que, tras leer, completamente enganchado y entregado, tres tomos me deje con una sensación de pedir más, más y más... personajes currados, planteamientos morales, emoción, violencia brutal, historias de amor y una tensión narrativa que no decae en ningún momento. El placer lo completan los dibujos de Charlie Adlard. Si bien cuando tomó la serie me hizo añorar a Tony Moore, lo cierto es que Adlard ha ido creciendo en las sucesivas entregas y su dibujo ya esta completamente integrado en una serie que ya ha marcado historia.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Grapas, tomos, personajes, autores... (Javo Rodríguez)

Durante mi infancia leía grapa, a nadie se le habría ocurrido denominar así a los tebeos, pero eran grapa.
Grapa tenía que ver con cuadernillos que siempre finalizaban con el héroe al borde de la muerte, para, al cabo de una semana, salir airoso del peligro... para acabar en una nueva situación comprometida y así hasta el infinito. Me refiero, obviamente, al tebeo de aventuras, dejó de lado el humor, también grapa, pero que iba por otros caminos. La grapa tenía que ver principalmente con los mecanismos del continuará. En aquellos tebeos los guionistas estaban ceñidos a ese continuará, obligándose a incluir, semana tras semana, un clímax que diese fin al cuadernillo y excitase el deseo del lector de conocer la suerte del héroe, provocándole la necesidad de comprar el siguiente número. Todo esto, para mi muy divertido, tenía el inconveniente de lastrar los guiones al necesitar un clímax a piñón fijo. Esto no fue exclusivo del tebeo español, las daily strips estadounidenses sufren el mismo lastre. Muchas de ellas, leídas más tarde en un recopilación en tomo, parecen ir a saltos.

Con el tiempo abandoné los tebeos para engancharme al comic-book, las versiones de Novaro de la DC. Aquello también era grapa pero con una ventaja sobre los tebeos españoles, las historietas era auto conclusivas y los guionistas no necesitaban crear un clímax cada pocas páginas, disponían de un determinado espacio, 12 o más paginas, para desarrollar su historia. También tenía sus inconvenientes, todavía no existía el concepto de arco, concepto que aun, sin definir, si existía en el tebeo español. Muchas de las historias del Capitán Trueno, por citar un personaje conocido, poseían arcos, Trueno y sus amigos llegaban a un determinado paraje, donde con nuevos personajes se desarrollaba una historia a lo largo de varias entregas que finalizaban cuando “nuestros amigos” se despedían para dirigirse a un nuevo lugar.

Cuando Marvel llegó a España no le hice mucho caso, en parte porque estaba centrado en otro tipo de cómics y en parte por sus horribles ediciones españolas. Fue muy tarde, entrados los 80 cuando mi hijo me descubrió a Chris Claremont y me fascinaron La Patrulla X y Los Nuevos Mutantes. Aquellas ediciones de Forum también eran grapa, pero con dos grandes ventajas, ya existían arcos, lo que permitía a los guionistas un mayor desarrollo de historietas y personajes y, al tiempo, se había abandonado el concepto del clímax en los continuará, lo que también daba más libertad a los autores. A esto se añadía un factor inicialmente fascinante, el Universo Marvel, la interacción entre diversos personajes. Un Universo Marvel que aún era fácil de seguir, sin nada que ver con la complicación actual.

Poco después llegó otro descubrimiento, “La broma asesina”, un comic-book gordo, 48 páginas, lo que algunos denominan novela gráfica, donde se desarrollaba un estupendo guión auto conclusivo que te proporcionaba satisfacción, sin más. Me pareció el formato perfecto, para los autores y para el lector.

Con el tiempo los universos de Marvel y DC se han ido complicando hasta extremos insufribles salvo para los especialistas, cosa que evidentemente no soy, como tampoco he sido nunca un gran comprador de grapa. El sistema de cross-over ha agravado la situación, aun interesándome mucho títulos como “Civil War", por poner un ejemplo, jamás hubiese podido leerlo entero sino hubiese sido por el afán completista de Iván. Habría esperado al tomo o los tomos.

Este artículo comencé a redactarlo antes de que Iván publicase su detallado e interesante artículo sobre el mismo tema. En ocasiones veo... casualidades (¿o no?). Iván cita, como yo también tenía previsto citar el magnifico “Manifiesto del Viejo Bastardo” de Ellis, donde este se inclina por el tomo, esa recopilación de grapas en un solo volumen. Yo apuesto, no es nada original, por ese formato, sin ninguna nostalgia, porque la grapa es nostalgia y no tengo nada contra esta, me parece que la nostalgia sólo es negativa para los que se quedan anclados en ella, la nostalgia como recuerdo de los buenos ratos me parece cojonuda.

Pero, volviendo al viejo bastardo, creó que el cómic ha evolucionado lo suficiente para que tengamos una nueva tensión, la que se produce entre los aficionados a los personajes y los aficionados a los autores. Como señala Ellis nuestras tebeotecas y librerías están, generalmente, organizadas por personajes o colecciones y no por autores, entiendo que eso se ha acabado. Hace años buscaba cómics porque me interesaba tal o cual personaje, la mayoría de las ocasiones sin saber quien era su guionista o su dibujante, hoy por hoy me interesan los autores que me producen cierta garantía, los personajes, por mucho que me atraigan, son cada vez menos importantes y no existe ninguno que no contenga, en sus colecciones, mucha mierda desechable.