Mostrando entradas con la etiqueta Sons of Anarchy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sons of Anarchy. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de mayo de 2010

Un grande con cara de chungo (Iván Rodríguez)

Todavía recuerdo la impresión que me causó ver a Henry Rollins por primera vez. Era el Festimad de 1997 y como estaba de prácticas me pude dar el gustazo de ver a la Rollins Band desde el escenario con el roadie de de Fear Factory preparando las guitarras para la siguiente actuación.

No había escuchado mucho de la Rollins Band y no soy un gran fan, pero cuando la mala bestia salió al escenario, acompañado de su grupo de asalvajados me quedé flipado, todos descalzos y aporreando los instrumentos como si de una batalla campal se tratase en vez de un concierto.

Años más tarde volví a flipar cuando a mitad de Johnny Mnemonic (película muy maltratada, no es para tirar cohetes, pero entretiene un montón y sale Dina Meyer) sale el Henry Rollins con unas gafitas en plan médico intelectual. Desde este momento no he parado de verle en cine y televisión. Aparece brevemente en El Cuervo, ha puesto voces para series de animación como Batman Beyond, Teen Titans o Padre Made In USA.

En la Wikipedia le caracterizan también de activista político y antimilitarista, pero no he encontrado muchas referencias salvo una frase suya (en la wiki) que mola bastante: "No dejeis que vuestro comandante os mienta, para eso está vuestro presidente". Aparte de la frase lo que está bien es el lugar donde la soltó, un concierto para las tropas desplazadas en Irak en 2003. Una patada en las pelotas a la política de Bush bien dada, no como los payasos de los artistas de nuestro país que lo único que hacen es militancia de camiseta con “no a la guerra” desde patéticas posturas proPSOE (como si hubiese diferencia entre la forma de actuar de nuestra mierda de partidos políticos). Luego nos permitimos el lujo de criticar a los yanquis por cualquier payasada que hacen sus celebridades.

Se me va la pinza. Que la última vez que he visto a Henry Rollins (al que ya he relacionado con algo de cómics) ha sido en la cojonudísima serie de televisión Sons Of Anarchy, concretamente en la segunda temporada interpretando a un cabrón neonazi, y es que ese rostro con mirada perdida y pinta de estar continuamente de mala leche funciona de forma impresionante.
No solo Henry Rollins está bien en esta serie, Ron Perlman se sale, Charlie Hunnam es capaz de hacer que le odiemos y al mismo tiempo sintamos algo de simpatía por lo complejo de su situación, Katey Sagal (quizá la mejor) da vida a una víbora de cuidado, Kim Coates, Theo Rossi, Tommy Flanagan (con cara complicada por esas cicatrices, pero que no para de comerse a sus compañeros de reparto cada vez que aparece en pantalla), Ryan Hurst, Maggie Siff, Mark Boone Junior, William Lucking, Dayton Callie y muchos más completan el reparto de una serie en la que no hay un solo personaje bueno, la violencia es mucho más cruda y real que en cualquier película o serie, todas las muertes, agresiones, amenazas tienen consecuencias (viendo la octava temporada de 24, ya en el primer episodio Jack Bauer se carga a dos tíos sin pestañear, y no pasa nada, son malos y se lo merecen. Y 24 me mola mucho).
Es posible que ninguno de los personajes merezca más que un tiro, pero el que quiera ver bondades tiene La Casa De La Pradera, Verano Azul y Autopista Hacia El Cielo, a mi me parece mucho más interesante como Sons Of Anarchy muestra el lado más humano de un grupo de auténticos hijos de puta.
Yo también me las he apañado para colar en el blog esta estupenda serie que recomiendo encarecidamente a los lectores de esta página (creo que no hace falta decir que no es apta para niños, por si acaso).

sábado, 15 de mayo de 2010

Un grande con cara difícil (Javo Rodríguez)

Creo que la primera vez que contemple su simiescos rasgos fue en la película En busca del fuego (Jean-Jacques Annaud, 1981), obviamente no sabía que era él, a su singular rostro se añadía un maquillaje que le convertía en Amoukar, el perfecto hombre de las cavernas.
Sus facciones se me quedaron grabadas, años después, en El nombre de la Rosa (Jean-Jacques Annaud, 1986), en la estupenda película, rodeado de un plantel de actores excelentes, con Sean Connery -otro grande- a la cabeza, lograba sobresalir interpretando a Salvatore, el monje, corto de luces, salvajemente torturado por el inquisidor Bernardo Gui brillantemente encarnado por F. Murray Abraham.
A pesar de que ya tenía su rostro grabado, no fui capaz de reconocerle en La Bella y la Bestia (1987), la serie de tv, donde, ya como protagonista, encarnaba a Vincent, la Bestia, junto a Linda "Sarah Connor" Hamilton. En mi descargo diré que aparecía cubierto por un maquillaje que casi era una máscara y que la serie, pese a ser alabada por público y crítica nunca me llegó a enganchar.
Con La ciudad de los Niños Perdidos (Marc Caro y Jean-Pierre Jeunet, 1995) volví a recuperar su jeta, pero todavía no le ponía un nombre. Pensaba que era un actor francés cuyo trabajo era, al menos llamativo, pero sin nombre.
Lo mismo me seguía sucediendo dos años después con Alien: Resurrección (Jean-Pierre Jeunet, 1997).
Al poco, completando la filmografía del Príncipe Valiente, me hice con la decepciónate versión de las historietas de Hal Foster rodada por Anthony Hickox. Y entonces se hizo la luz, aquel rostro difícil tenía un nombre: Ron Perlman. En Prince Valiant (1997) destacaba interpretando al salvaje Boltar, un personaje que Victor McLaglen ya había bordado en la versión de 1954.
Luego llegarían sus dos interpretaciones de Hellboy, el personal cómic de Mike Mignola, cuyo rostro ya ha quedado asimilado al de Perlman en Hellboy (Guillermo del Toro, 2004) y Hellboy II: The Golden Army (Guillermo del Toro, 2008).
En contra de lo que pensaba, Ron Perlman no era galo, sino neoyorquino; nacido el 13 de abril de 1950, en esa isla maravillosa, patria chica de los comic-books y los superhéroes, llamada, Manhattan.
Además de los trabajos citados Perlman ha participado en una cantidad enorme de películas y series relacionadas con los cómics, la fantasía, el terror o la ciencia ficción, realmente impresionante.
En el cine hemos verle en Cronos (1993), The Island of Dr. Moreau (1996), Blade II (2002), Star Trek: Nemesis (2002), Absolon (2003)...
En la tv y los videos, en Sonámbulos (como el Capitán Soames, 1992), Los inmortales (1992), The Cisco Kid (como el Lt. Col. Delacroix, 1994)...
Su poderosa voz ha doblado a Matt Hagen / Clayface (Batman, 1992; The New Batman Adventures, 1997; Batman: Rise of Sin Tzu, 2003 y Justice League, 2003), a Hulk / Robert Bruce Banner (The Fantastic Four, 1995 y Iron Man, 1995), Kurtis Stryker (Mortal Kombat: Defenders of the Realm, 1996), Jax-Ur (Superman, 1997), Nikolas Rokoff (The Legend of Tarzan, 2001), Slade (Teen Titans, 2003), Orion (Justice League, 2003), Helboy (Hellboy Animated: Sword of Storms, 2006, Hellboy Animated: Iron Shoes, 2007, Hellboy Animated: Blood and Iron, 2007), Killer Croc (The Batman, 2008), Gha Nachkt (Star wars: The Clone Wars, 2008)...
La lista no es completa y a ella habría que añadir sus doblajes de diferentes videojuegos basados en superhéroes o sus anunciadas colaboraciones en el proximo film de Conan o la serie de dibus sobre el mismo personaje.
Pero si Ron Perlman me ha venido a la cabeza no es por obra anterior, sino por su destacable trabajo como el despiadado Clay Morrow en Sons of Anarchy.
Gracias a mi proveedor habitual, Iván, me he encontrado con las vidas de este grupo de moteros y el enganche ha sido total, algo que no me sucedía desde hace tiempo con una serie de acción. Los guiones, donde se combinan, junto a la acción -que no obvia los elementos más bestias-, el drama, la corrupción política, la mafia, son excelentes y, de momento, van a más.
El reparto, inmejorable.
Para no perdérsela.