viernes, 12 de febrero de 2010

Dudas (Javo Rodríguez)

Luis Bermejo es uno de los grandes dibujantes del cómic. Pedro Quesada es a su vez uno de los mejores guionistas españoles del tebeo de aventuras. Ambos son los creadores de Apache, una de las colecciones de más éxito del cuadernillo español y que presenta dudas a cerca de su datación.

Vamos por partes.
Algunos especialistas afirman que la primera aparición de Apache, es decir el # 1 de su colección, se produjó en 1956. Así lo hacen José Gregorio Jiménez en los espacios dedicados a Luis Bermejo y Claudio Tinoco en su web El Coleccionista. José Manuel Rodríguez Humanes y Manuel Barrero, en el catalogo de Tebeosfera, también indican 1956 como fecha de inicio; al igual que lo hace José María Delhom en su Catálogo del Tebeo en España 1865/1980.

Por el contrario, otros especialistas dan el año de 1958 como comienzo de la serie. Es el caso de Paco Baena en La Magia de Maga, o de Jesús Cuadrado en las entradas dedicadas a Luis Bermejo y Pedro Quesada en De la Historieta y su uso 1873/2000.

Sin embargo el mismo Jesús Cuadrado, en la citada obra-en mi opinión "la Biblia" del tebeo- en su entradilla del personaje, da como fecha 1959, coincidiendo con José Antonio Ortega Anguiano en su Catálogo General del Cómic español 1865/1993.
Pedro Porcel no ofrece fecha alguna en las partes dedicadas al personaje en La Historia del tebeo Valenciano.

La confusión se repite con la fecha de la aparición de la segunda época, dibujada por Tinoco.

Entiendo que, con diferentes matices, todas la fuentes son serias y están, habitualmente, perfectamente documentadas.
El objetivo de este post no es crear una tonta polémica, sino por el contrario aclarar un dato que me parece interesante, por curiosidad propia y porqueApache y sus autores lo merecen, así que es una llamada de auxilio ¿alguien tiene algún dato que aportar?

martes, 19 de enero de 2010

Otro Sherlock Holmes (Javo Rodríguez)

Confieso que me encantan los personajes pop, esos iconos que soportan con éxito cualquier revisión, y Holmes es uno de los más emblemáticos.

Nacido de la pluma de un señor tan ¿serio? como Sir Arthur Ignatius Conan Doyle en Estudio en escarlata (1887), el británico detective ha pasado por todos los géneros, al igual que otros inmortales del pop –léase Zorro, The Shadow, Tarzán o Batman, por nombrar algunos-y lo cierto es que fui a ver la peli con interés y una cierta prevención...

Prejuicios, salí encantado del cine. La peli de Guy Ritchie responde a las expectativas, es brillante y, sobre todo, muy divertida. El reparto -encabezado por un Robert Downey Jr., capaz de convencer encarnando tanto como Holmes como a Chaplin o a Iron man- es ajustadísimo. Los decorados y los efectos especiales, ambos magníficos, quedan oscurecidos por el estupendo guión.

Solo dos pegas: la primera habitual en el cine comercial: su duración, 128 minutos, es excesiva, con 20 minutos menos hubiese bastado; la segunda es su banda sonora, de acompañamiento en todo el film, de repente, en la secuencia de las explosiones, introduce una melodía de connotaciones árabes que a.no se entiende muy bien. Si queréis pasar un buen rato y ver una versión actual de Sherlock Holmes no dejéis de verla.

miércoles, 13 de enero de 2010

Lecturas (Javo Rodríguez)

Las fiestas navideñas son un buen tiempo para la lectura. Tenía algunos títulos atrasados y por fin los he podido leer con tranquilidad.

Las serpientes ciegas ha ganado el Nacional del Cómic y con esa sola referencia lo he leído. Parece que los servidores culturales han decidido que el hecho de que un cómic español se publique antes en Francia que en nuestro país es un punto a su favor, así sucedió con Arrugas, el año pasado, y ahora con Las serpientes ciegas. ¿Un buen cómic? Por supuesto pero... en ningún caso una obra redonda. Cuenta a su favor con las, casi siempre, plúmbeas referencias a la guerra civil española, algo que parece encantar a los jurados. Si no hubiese sido publicado por Dargaud y tuviese como fondo la guerra civil ¿habría sido premiado? Creo que no, pero no es más que un juicio de intenciones. Las serpientes ciegas me plantea otra cuestión. Un cómic publicado por Marvel y más tarde por Panini, me refiero a un cómic USA guionizado y dibujado por autores españoles, ¿podría optar al Premio Nacional?. Entiendo que no, aunque no puedo asegurarlo. ¿Por qué entonces un cómic francés de Dargaud y, más tarde publicado en España, por BD Banda, puede recibir el galardón? Grandes misterios de la humanidad. Como todo en este post, subjetivamente, encuentro mucho más innovador y redondo, por citar un título del tipo político o social, La cuenta atrás.

Hace meses disfrute con la miniserie The Surrogates, poco después, pese a las diferencias para suavizar la historia, también pase un buen rato con su versión cinematográfica. Con estas referencias me puse a leer la precuela Los sustitutos: carne y hueso publicada por Glénat. No está nada mal, pero, en mi opinión no supera al primer título en lo que se refiere al guión de Robert Vendetti, una historia que planteaba, en el primer titulo, una serie de interesantes interrogantes morales, limitándose, lo que no es poco, en la precuela a una atractiva historieta de ciencia-ficción policial. Los textos incluidos al final de cada capítulo, como en su predecesora, excelentes. Por lo que se refiere al dibujo, aparentemente simple, de Brett Welele, me ha seducido, su mezcla de sencillez, en ocasiones casi bocetos, y su uso del color me parecen de lo mejor.

Hace tiempo que tenía abandonados a Los muertos vivientes y aproveche tres días en el campo para leer los tomos 6, 7 y 8 de la edición española de Planeta. ¡Que gustazo! No puedo asegurar que Robert Kirkman sea el mejor guionista de la actualidad, en primer lugar porque no es lo mismo escribir para una franquicia que para una creación propia y, en segundo lugar, porque obviamente no conozco más que una pequeña parte de la producción actual. Pero si puedo asegurar que no conozco ningún guionista que, tras leer, completamente enganchado y entregado, tres tomos me deje con una sensación de pedir más, más y más... personajes currados, planteamientos morales, emoción, violencia brutal, historias de amor y una tensión narrativa que no decae en ningún momento. El placer lo completan los dibujos de Charlie Adlard. Si bien cuando tomó la serie me hizo añorar a Tony Moore, lo cierto es que Adlard ha ido creciendo en las sucesivas entregas y su dibujo ya esta completamente integrado en una serie que ya ha marcado historia.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Grapas, tomos, personajes, autores... (Javo Rodríguez)

Durante mi infancia leía grapa, a nadie se le habría ocurrido denominar así a los tebeos, pero eran grapa.
Grapa tenía que ver con cuadernillos que siempre finalizaban con el héroe al borde de la muerte, para, al cabo de una semana, salir airoso del peligro... para acabar en una nueva situación comprometida y así hasta el infinito. Me refiero, obviamente, al tebeo de aventuras, dejó de lado el humor, también grapa, pero que iba por otros caminos. La grapa tenía que ver principalmente con los mecanismos del continuará. En aquellos tebeos los guionistas estaban ceñidos a ese continuará, obligándose a incluir, semana tras semana, un clímax que diese fin al cuadernillo y excitase el deseo del lector de conocer la suerte del héroe, provocándole la necesidad de comprar el siguiente número. Todo esto, para mi muy divertido, tenía el inconveniente de lastrar los guiones al necesitar un clímax a piñón fijo. Esto no fue exclusivo del tebeo español, las daily strips estadounidenses sufren el mismo lastre. Muchas de ellas, leídas más tarde en un recopilación en tomo, parecen ir a saltos.

Con el tiempo abandoné los tebeos para engancharme al comic-book, las versiones de Novaro de la DC. Aquello también era grapa pero con una ventaja sobre los tebeos españoles, las historietas era auto conclusivas y los guionistas no necesitaban crear un clímax cada pocas páginas, disponían de un determinado espacio, 12 o más paginas, para desarrollar su historia. También tenía sus inconvenientes, todavía no existía el concepto de arco, concepto que aun, sin definir, si existía en el tebeo español. Muchas de las historias del Capitán Trueno, por citar un personaje conocido, poseían arcos, Trueno y sus amigos llegaban a un determinado paraje, donde con nuevos personajes se desarrollaba una historia a lo largo de varias entregas que finalizaban cuando “nuestros amigos” se despedían para dirigirse a un nuevo lugar.

Cuando Marvel llegó a España no le hice mucho caso, en parte porque estaba centrado en otro tipo de cómics y en parte por sus horribles ediciones españolas. Fue muy tarde, entrados los 80 cuando mi hijo me descubrió a Chris Claremont y me fascinaron La Patrulla X y Los Nuevos Mutantes. Aquellas ediciones de Forum también eran grapa, pero con dos grandes ventajas, ya existían arcos, lo que permitía a los guionistas un mayor desarrollo de historietas y personajes y, al tiempo, se había abandonado el concepto del clímax en los continuará, lo que también daba más libertad a los autores. A esto se añadía un factor inicialmente fascinante, el Universo Marvel, la interacción entre diversos personajes. Un Universo Marvel que aún era fácil de seguir, sin nada que ver con la complicación actual.

Poco después llegó otro descubrimiento, “La broma asesina”, un comic-book gordo, 48 páginas, lo que algunos denominan novela gráfica, donde se desarrollaba un estupendo guión auto conclusivo que te proporcionaba satisfacción, sin más. Me pareció el formato perfecto, para los autores y para el lector.

Con el tiempo los universos de Marvel y DC se han ido complicando hasta extremos insufribles salvo para los especialistas, cosa que evidentemente no soy, como tampoco he sido nunca un gran comprador de grapa. El sistema de cross-over ha agravado la situación, aun interesándome mucho títulos como “Civil War", por poner un ejemplo, jamás hubiese podido leerlo entero sino hubiese sido por el afán completista de Iván. Habría esperado al tomo o los tomos.

Este artículo comencé a redactarlo antes de que Iván publicase su detallado e interesante artículo sobre el mismo tema. En ocasiones veo... casualidades (¿o no?). Iván cita, como yo también tenía previsto citar el magnifico “Manifiesto del Viejo Bastardo” de Ellis, donde este se inclina por el tomo, esa recopilación de grapas en un solo volumen. Yo apuesto, no es nada original, por ese formato, sin ninguna nostalgia, porque la grapa es nostalgia y no tengo nada contra esta, me parece que la nostalgia sólo es negativa para los que se quedan anclados en ella, la nostalgia como recuerdo de los buenos ratos me parece cojonuda.

Pero, volviendo al viejo bastardo, creó que el cómic ha evolucionado lo suficiente para que tengamos una nueva tensión, la que se produce entre los aficionados a los personajes y los aficionados a los autores. Como señala Ellis nuestras tebeotecas y librerías están, generalmente, organizadas por personajes o colecciones y no por autores, entiendo que eso se ha acabado. Hace años buscaba cómics porque me interesaba tal o cual personaje, la mayoría de las ocasiones sin saber quien era su guionista o su dibujante, hoy por hoy me interesan los autores que me producen cierta garantía, los personajes, por mucho que me atraigan, son cada vez menos importantes y no existe ninguno que no contenga, en sus colecciones, mucha mierda desechable.

martes, 1 de diciembre de 2009

De tomos, grapa o una nueva forma de leer y comprar cómics (Iván Rodríguez)

Ya hace mucho tiempo que pasó esa época en la que íbamos al kiosco del barrio a comprar las novedades mensuales y sufríamos durante los meses de verano porque el kiosco cerraba y teníamos que buscarnos la vida para encontrar los cómics del mes correspondiente (¿cuantas veces he escrito esto?, no es nostalgia, solo me asombra lo que podemos llegar a evolucionar).

Actualmente los lectores tienen una librería a la que acuden regularmente en la que les guardan sus colecciones. Aunque, supongo, quede un puñado de irreductibles que sigan acudiendo al kiosco.

El tomo de recopilación de varios cómics nació con las tiendas especializadas y jamás negaré que es un gran invento. Teníais que ver la cantidad de diferentes ediciones que publican los yanquis de un mismo cómic (una o varias ediciones en grapa, recopilaciones varias con tapa blanda, recopilaciones en tapa dura, etc.), lo que no ha cuajado en nuestro país. El problema de los tomos es que corremos el riesgo de que acaben con mi querida grapa, ya que cada vez son más los aficionados dispuestos a esperar la recopilación, que ha comprar mes a mes sus colecciones favoritas. Esto no es una opinión, solo hay que acercarse por una librería y escuchar los comentarios de la gente al respecto.

Hablando de cómic estadounidense, en España, tenemos tres editoriales que publican a las grandes yanquis: Panini con Marvel, Planeta Con DC y Norma con Dark Horse y WildStorm de DC (he dicho las punteras que más venden, no todas). Cada una de estas edita de una forma muy diferente, ya que Panini se dedica mucho a la grapa, pero al mismo tiempo recopila muy rápidamente en tapa dura los mayores éxitos y saca directamente en tapa blanda muchas miniseries, Planeta tiene bastante grapa (no tanta como Panini), mucha recopilación en tanto en tapa dura como blanda de material antiguo y actual, Norma, por su parte, se dedica básicamente a la recopilación en tapa blanda respetando generalmente arcos argumentales completos (no hablo del material europeo).

La más fiel al modo de publicar yanqui es Panini, aunque se adapta al vendedor y comprador español (aquí las tiendas ya no mantienen tanto material atrasado y no se venderían tantas ediciones en diferente formato), ya que la mayoría de las tapas duras corresponden a recopilaciones de grapas ya publicadas. Supongo que con su larga trayectoria, tanto Norma como Planeta, se han ido adaptando a la forma de leer y comprar de sus clientes, o, también es posible, el lector se ha tenido que adaptar para poder seguir leyendo sus series favoritas. No me atrevo a decir como funciona exactamente el mercado en este sentido.

Reconozco que soy comprador habitual de las tres editoriales, y tanto de Norma como de Planeta tengo tapas blandas, no estoy interesado en la grapa de DC (simplemente porque nunca he sido gran seguidor de sus personajes). En el caso de Panini, compro en todos los formatos, sigo mes a mes la grapa de varias colecciones, las miniseries las compro en tapa blanda (ya he dicho que no suele haber grapa de estas publicaciones, repito: no suele) y, generalmente, por despiste en su momento de publicación en grapa tiro de recopilación en tapa dura.

Siempre estoy alabando a Panini, pero lo cierto es que es la que más opciones nos da a la hora de elegir como queremos leer, hasta la llegada de “Ultimátum” (ya he hablado anteriormente del crossover en este blog) que se ha publicado directamente recopilado en tapa dura. Personalmente me jode bastante no haber podido disfrutar mes a mes de esta miniserie y me da la impresión de que se va a convertir en una técnica habitual.

Es probable que yo sea un bicho raro pero mi tendencia a la grapa se me refleja también con las series de televisión, prefiero verlas semana a semana (por supuesto descargadas)que esperar a que estén completas y recopiladas en DVD en una bonita caja (que alguien muy amable ripearía para que yo pudiese descargarla), pero es cierto que a veces la caja es muy bonita y te la acabas comprando.

Otra cosa que me gusta mucho de la grapa es la oportunidad de leer lo que antes era “el correo de los lectores” (en los tiempos de Forum, con los fabulosos Loki y Átomos) y que ahora ha sido sustituido por los diferentes a la vez que interesantes comentarios de Julián M. Clemente y que si no tienes la grapa los pierdes para siempre. Bueno, se pueden hacer trampas y descargar los comics en formato digital, pero eso está muy feo, hay que piratear a las grandes industrias de la música y del cine. Jugar con el pan de nuestros libreros no está bien. Aunque a veces no nos quede más remedio, procuremos limitar esta práctica lo más posible, además es mucho más agradable leer un cómic de verdad (tomo o grapa) que la pantalla del ordenador.

Escribiendo esta parrafada no he podido parar de pensar en “Manifiesto del Viejo Bastardo”, que Warren Ellis escribiese en el año 2000 y que yo leí recientemente como prólogo del tomo de “Global Frequency”, y que plantea una reestructuración de las tiendas especializadas, donde ya no encontraríamos una ordenación por nombres de colecciones si no por autores, en plan tienda de discos. Quizá sea el siguiente paso en la evolución (empezamos en el kiosco) y que es cierto que favorecen mucho los tomos, ya que estos suelen recopilar una etapa o un arco argumental con el mismo equipo creativo.

Lo dicho: procuraré seguir siendo fiel a la grapa y espero que jamás desaparezca, pero ya que el material atrasado, en este formato, no se trata demasiado bien en nuestro país y coincido con la visión futura de la que habla Ellis, habrá que convivir con los tomos.

Un buen mes (Iván Rodríguez)

Empezando por los chicos más cafres de Dynamite. “The Boys”, la serie creada por Garth Ennis y Darick Robertson llega a su cuarto tomo en su edición española (Norma) y mantiene el nivel de frescura y salvajismo con los que se estrenó. Los chicos del carnicero siguen puteando a los “supers” de las formas más crueles que nos podamos imaginar, con unas historias relativamente autoconclusivas que siempre dejan ganas de leer más. De hecho solo hay un cómic que espere con tantas ganas como “The Boys”, QUIERO QUE SALGA EL SIGUIENTE NÚMERO DE “LOS MUERTOS VIVIENTES” (Planeta)!!!!!

También editado por Norma, acaba de aparecer el último tomo de “Buffy Cazavampiros, Octava Temporada”. Durante toda esta serie, el genial Joss Whedon ha sido apoyado en los guiones por fabulosos escritores, pero el resultado final es tirando a flojito y queda muy por debajo de la miniserie “Fray” que guionizara el propio Whedon. Aparte del hecho de que el dibujo de Karl Moline nunca me ha convencido. Pero, pese al fallido resultado, es una serie que no debe perderse ningún admirador de la Cazavampiros con la esperanza de que en el futuro disfrutemos de alguna historia más original. Todavía quedan por publicar números de esta serie en nuestro país y es muy posible que vaya a mejor o, por lo menos, eso espero.

Ahora toca Marvel (o Disney), que gracias al estupendo trabajo de Panini en España nos ha permitido disfrutar de dos grandes eventos. Para empezar, la conclusión de “Lobezno, El Viejo Logan”, un “road-cómic” ambientado cincuenta años en el futuro del actual Universo Marvel, en el que los villanos se han hecho con el poder a costa de exterminar a los héroes. La historia cuenta el viaje a través de Estados Unidos de unos ancianos Lobezno y Ojo de Halcón transportando un extraño cargamento. No cuento más de la historia para evitar “spoilers” a posibles tardíos lectores.
Con respecto al equipo creativo, no es otro que el responsable de “Civil War”, solo que esta vez sin la lastra de la dichosa continuidad Marvel, lo que no nos permitió disfrutar de la genialidad del equipo en el citado crossover.
En cuanto al tema de la continuidad, no es que la historia no tenga nada que ver con el Universo Marvel actual ni que alguien con un total desconocimiento de este Universo pueda entender todas las referencias a muchos de los personajes, pero el que haya leido un par de comics Marvel en su vida disfrutará de una historia buenísima que se convertirá en breve en un clásico y una referencia para todos los aficionados y más de un autor. Como dirían en las revistas especializadas: imprescindible. Y no creo que Panini tarde en publicarlo en un tomo único.

Vamos con el plato fuerte de Panini en este fantástico mes: “Ultimatum”, el crossover que cambia por completo el Universo Ultimate de Marvel. Solo diré que los adictos a las muertes de personajes importantes no van a quedar defraudados y que el trabajo realizado por Jeph Loeb y David Finch es impecable. Respecto de Finch tengo poco que decir, porque sigue espectacular, pero lo de Loeb no tiene nombre, se ha contagiado de la genialidad de sus contemporáneos (quizá soy yo, pero veo cosas de Millar, Bendis, Kirkman y Ellis a cada página) y mejora día tras día, por si no era ya bastante bueno, y va camino de convertirse en una pieza clave de la maquinaria Ultimate.
“Ultimatum” se ha ido gestando en las diversas colecciones Ultimate durante los meses anteriores para terminar desencadenando el crossover, que ha sido publicado en nuestro pais en un único tomo (¿esta moda va a acabar con mi querida “grapa”?), y un tomo complementario que contiene los números de “Ultimate X-Men” y Ultimate Fantastic Four” en los que se narran acontecimientos paralelos. Este segundo tomo es más flojo, pero al mismo tiempo prescindible (perdonadme libreros). Los números paralelos de “Ultimate Spider-Man” no se han recopilado y por ahora hay que tirar de “grapa” (¡BIEN!) para poder leerlos.

Por último me gustaría dar un tirón de orejas a Panini (que no se quejen, que siempre hablo bien o muy bien de su trabajo) ya que “March On Ultimatum Saga” incluido como prólogo en el tomo del crossover tiene unos fallos de traducción y de redacción dignos de un niño de cinco años, supongo que debido a las prisas.
Lo dicho, un buen mes para dejarse mucha pasta en las librerías (os debía una libreros) y disfrutar con buena lectura.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Saint Seiya, el mundo de los Caballeros del Zodiaco (Cristian Rodríguez)


En la actualidad Saint Seiya (o los Caballeros del Zodiaco como lo conocen algunos) vive una segunda resurrección con nada menos que 3 series a la vez, cosa nada normal en un Manga.

La serie original conoció su éxito en el año 1986, año en el que se empezó a publicar, y la serie duró hasta el año 91. Fue un total de 28 tomos a lo largo de 5 años en la que se adaptó casi todo el Manga a una serie de Anime que fue la que realmente encumbró a la serie, gracias a los diseños de Shingo Araki. En el año 1989 se dejó de hacer la serie del anime, justo cuando la saga más importante del Manga hacía aparición, la saga de Hades. Problemas con la productora hicieron que a pesar del éxito de la serie no se continuara haciendo, lo que dejó la saga de Hades que abarca casi 10 tomos sin adaptación al Anime.

En el año 2002, gracias a unos fans de Saint Seiya que decidieron hacer un corto de animación por internet como si fuera un trailer de la adaptación de Hades, y viendo las productoras el éxito que cosechaba, se decidió adaptar de una vez la última parte de la serie publicada entre el 89 y el 91.

Como no, tuvo gran éxito, lo que provocó que se hiciera una película de animación y se lanzaran al mercado otros 2 Mangas con guión del mismo autor, Masami Kurumada pero con dibujo a cargo de otros autores como Megumu Okada y Shiori Teshirogi.
Uno es Saint Seiya: Episodio G, que narra la acción unos 3 años antes de el inicio de la serie original y los protagonistas son los caballeros de oro y narra la lucha contra los dioses Titanes.
El otro manga es The Lost Canvas, que también es una precuela pero que narra la antigua guerra santa contra Hades (hace unos 250 años). Estos mangas están teniendo gran éxito, y Saint Seiya:Lost Canvas ya está siendo adaptado al anime.

Pero la serie más importante es Saint Seiya: Next Dimension, el nuevo manga que hace totalmente (guión y dibujo) Masami Kurumada, el autor original. Hasta ahora ha sido muy poco lo publicado (parece que el autor se lo está tomando relajadamente) pero parece que la acción abarca el pasado de la antigua guerra santa contra Hades para después enlazar con el presente y la continuación real de la serie original, con los personajes que mucha gente está esperando ver como los caballeros de bronce (los protagonistas de la serie original).

Saint Seiya vive un momento muy bueno, que muchos fans no se esperaban que llegaría, han sido 13 años sin nada nuevo, y de repente vienen un montón de cosas a la vez.

Para los que no conozcan la serie les recomiendo plenamente que le den una oportunidad ya que es una de las series más importantes de la historia del cómic, y sobretodo para los que le guste la mitología griega les encantará, ya que el autor llena de referencias todos sus Mangas, ya sean de Caballeros del Zodiaco o de boxeadores.
Esperamos una larga vida a Saint Seiya, un manga apasionante.