miércoles, 2 de diciembre de 2009

Grapas, tomos, personajes, autores... (Javo Rodríguez)

Durante mi infancia leía grapa, a nadie se le habría ocurrido denominar así a los tebeos, pero eran grapa.
Grapa tenía que ver con cuadernillos que siempre finalizaban con el héroe al borde de la muerte, para, al cabo de una semana, salir airoso del peligro... para acabar en una nueva situación comprometida y así hasta el infinito. Me refiero, obviamente, al tebeo de aventuras, dejó de lado el humor, también grapa, pero que iba por otros caminos. La grapa tenía que ver principalmente con los mecanismos del continuará. En aquellos tebeos los guionistas estaban ceñidos a ese continuará, obligándose a incluir, semana tras semana, un clímax que diese fin al cuadernillo y excitase el deseo del lector de conocer la suerte del héroe, provocándole la necesidad de comprar el siguiente número. Todo esto, para mi muy divertido, tenía el inconveniente de lastrar los guiones al necesitar un clímax a piñón fijo. Esto no fue exclusivo del tebeo español, las daily strips estadounidenses sufren el mismo lastre. Muchas de ellas, leídas más tarde en un recopilación en tomo, parecen ir a saltos.

Con el tiempo abandoné los tebeos para engancharme al comic-book, las versiones de Novaro de la DC. Aquello también era grapa pero con una ventaja sobre los tebeos españoles, las historietas era auto conclusivas y los guionistas no necesitaban crear un clímax cada pocas páginas, disponían de un determinado espacio, 12 o más paginas, para desarrollar su historia. También tenía sus inconvenientes, todavía no existía el concepto de arco, concepto que aun, sin definir, si existía en el tebeo español. Muchas de las historias del Capitán Trueno, por citar un personaje conocido, poseían arcos, Trueno y sus amigos llegaban a un determinado paraje, donde con nuevos personajes se desarrollaba una historia a lo largo de varias entregas que finalizaban cuando “nuestros amigos” se despedían para dirigirse a un nuevo lugar.

Cuando Marvel llegó a España no le hice mucho caso, en parte porque estaba centrado en otro tipo de cómics y en parte por sus horribles ediciones españolas. Fue muy tarde, entrados los 80 cuando mi hijo me descubrió a Chris Claremont y me fascinaron La Patrulla X y Los Nuevos Mutantes. Aquellas ediciones de Forum también eran grapa, pero con dos grandes ventajas, ya existían arcos, lo que permitía a los guionistas un mayor desarrollo de historietas y personajes y, al tiempo, se había abandonado el concepto del clímax en los continuará, lo que también daba más libertad a los autores. A esto se añadía un factor inicialmente fascinante, el Universo Marvel, la interacción entre diversos personajes. Un Universo Marvel que aún era fácil de seguir, sin nada que ver con la complicación actual.

Poco después llegó otro descubrimiento, “La broma asesina”, un comic-book gordo, 48 páginas, lo que algunos denominan novela gráfica, donde se desarrollaba un estupendo guión auto conclusivo que te proporcionaba satisfacción, sin más. Me pareció el formato perfecto, para los autores y para el lector.

Con el tiempo los universos de Marvel y DC se han ido complicando hasta extremos insufribles salvo para los especialistas, cosa que evidentemente no soy, como tampoco he sido nunca un gran comprador de grapa. El sistema de cross-over ha agravado la situación, aun interesándome mucho títulos como “Civil War", por poner un ejemplo, jamás hubiese podido leerlo entero sino hubiese sido por el afán completista de Iván. Habría esperado al tomo o los tomos.

Este artículo comencé a redactarlo antes de que Iván publicase su detallado e interesante artículo sobre el mismo tema. En ocasiones veo... casualidades (¿o no?). Iván cita, como yo también tenía previsto citar el magnifico “Manifiesto del Viejo Bastardo” de Ellis, donde este se inclina por el tomo, esa recopilación de grapas en un solo volumen. Yo apuesto, no es nada original, por ese formato, sin ninguna nostalgia, porque la grapa es nostalgia y no tengo nada contra esta, me parece que la nostalgia sólo es negativa para los que se quedan anclados en ella, la nostalgia como recuerdo de los buenos ratos me parece cojonuda.

Pero, volviendo al viejo bastardo, creó que el cómic ha evolucionado lo suficiente para que tengamos una nueva tensión, la que se produce entre los aficionados a los personajes y los aficionados a los autores. Como señala Ellis nuestras tebeotecas y librerías están, generalmente, organizadas por personajes o colecciones y no por autores, entiendo que eso se ha acabado. Hace años buscaba cómics porque me interesaba tal o cual personaje, la mayoría de las ocasiones sin saber quien era su guionista o su dibujante, hoy por hoy me interesan los autores que me producen cierta garantía, los personajes, por mucho que me atraigan, son cada vez menos importantes y no existe ninguno que no contenga, en sus colecciones, mucha mierda desechable.

martes, 1 de diciembre de 2009

De tomos, grapa o una nueva forma de leer y comprar cómics (Iván Rodríguez)

Ya hace mucho tiempo que pasó esa época en la que íbamos al kiosco del barrio a comprar las novedades mensuales y sufríamos durante los meses de verano porque el kiosco cerraba y teníamos que buscarnos la vida para encontrar los cómics del mes correspondiente (¿cuantas veces he escrito esto?, no es nostalgia, solo me asombra lo que podemos llegar a evolucionar).

Actualmente los lectores tienen una librería a la que acuden regularmente en la que les guardan sus colecciones. Aunque, supongo, quede un puñado de irreductibles que sigan acudiendo al kiosco.

El tomo de recopilación de varios cómics nació con las tiendas especializadas y jamás negaré que es un gran invento. Teníais que ver la cantidad de diferentes ediciones que publican los yanquis de un mismo cómic (una o varias ediciones en grapa, recopilaciones varias con tapa blanda, recopilaciones en tapa dura, etc.), lo que no ha cuajado en nuestro país. El problema de los tomos es que corremos el riesgo de que acaben con mi querida grapa, ya que cada vez son más los aficionados dispuestos a esperar la recopilación, que ha comprar mes a mes sus colecciones favoritas. Esto no es una opinión, solo hay que acercarse por una librería y escuchar los comentarios de la gente al respecto.

Hablando de cómic estadounidense, en España, tenemos tres editoriales que publican a las grandes yanquis: Panini con Marvel, Planeta Con DC y Norma con Dark Horse y WildStorm de DC (he dicho las punteras que más venden, no todas). Cada una de estas edita de una forma muy diferente, ya que Panini se dedica mucho a la grapa, pero al mismo tiempo recopila muy rápidamente en tapa dura los mayores éxitos y saca directamente en tapa blanda muchas miniseries, Planeta tiene bastante grapa (no tanta como Panini), mucha recopilación en tanto en tapa dura como blanda de material antiguo y actual, Norma, por su parte, se dedica básicamente a la recopilación en tapa blanda respetando generalmente arcos argumentales completos (no hablo del material europeo).

La más fiel al modo de publicar yanqui es Panini, aunque se adapta al vendedor y comprador español (aquí las tiendas ya no mantienen tanto material atrasado y no se venderían tantas ediciones en diferente formato), ya que la mayoría de las tapas duras corresponden a recopilaciones de grapas ya publicadas. Supongo que con su larga trayectoria, tanto Norma como Planeta, se han ido adaptando a la forma de leer y comprar de sus clientes, o, también es posible, el lector se ha tenido que adaptar para poder seguir leyendo sus series favoritas. No me atrevo a decir como funciona exactamente el mercado en este sentido.

Reconozco que soy comprador habitual de las tres editoriales, y tanto de Norma como de Planeta tengo tapas blandas, no estoy interesado en la grapa de DC (simplemente porque nunca he sido gran seguidor de sus personajes). En el caso de Panini, compro en todos los formatos, sigo mes a mes la grapa de varias colecciones, las miniseries las compro en tapa blanda (ya he dicho que no suele haber grapa de estas publicaciones, repito: no suele) y, generalmente, por despiste en su momento de publicación en grapa tiro de recopilación en tapa dura.

Siempre estoy alabando a Panini, pero lo cierto es que es la que más opciones nos da a la hora de elegir como queremos leer, hasta la llegada de “Ultimátum” (ya he hablado anteriormente del crossover en este blog) que se ha publicado directamente recopilado en tapa dura. Personalmente me jode bastante no haber podido disfrutar mes a mes de esta miniserie y me da la impresión de que se va a convertir en una técnica habitual.

Es probable que yo sea un bicho raro pero mi tendencia a la grapa se me refleja también con las series de televisión, prefiero verlas semana a semana (por supuesto descargadas)que esperar a que estén completas y recopiladas en DVD en una bonita caja (que alguien muy amable ripearía para que yo pudiese descargarla), pero es cierto que a veces la caja es muy bonita y te la acabas comprando.

Otra cosa que me gusta mucho de la grapa es la oportunidad de leer lo que antes era “el correo de los lectores” (en los tiempos de Forum, con los fabulosos Loki y Átomos) y que ahora ha sido sustituido por los diferentes a la vez que interesantes comentarios de Julián M. Clemente y que si no tienes la grapa los pierdes para siempre. Bueno, se pueden hacer trampas y descargar los comics en formato digital, pero eso está muy feo, hay que piratear a las grandes industrias de la música y del cine. Jugar con el pan de nuestros libreros no está bien. Aunque a veces no nos quede más remedio, procuremos limitar esta práctica lo más posible, además es mucho más agradable leer un cómic de verdad (tomo o grapa) que la pantalla del ordenador.

Escribiendo esta parrafada no he podido parar de pensar en “Manifiesto del Viejo Bastardo”, que Warren Ellis escribiese en el año 2000 y que yo leí recientemente como prólogo del tomo de “Global Frequency”, y que plantea una reestructuración de las tiendas especializadas, donde ya no encontraríamos una ordenación por nombres de colecciones si no por autores, en plan tienda de discos. Quizá sea el siguiente paso en la evolución (empezamos en el kiosco) y que es cierto que favorecen mucho los tomos, ya que estos suelen recopilar una etapa o un arco argumental con el mismo equipo creativo.

Lo dicho: procuraré seguir siendo fiel a la grapa y espero que jamás desaparezca, pero ya que el material atrasado, en este formato, no se trata demasiado bien en nuestro país y coincido con la visión futura de la que habla Ellis, habrá que convivir con los tomos.

Un buen mes (Iván Rodríguez)

Empezando por los chicos más cafres de Dynamite. “The Boys”, la serie creada por Garth Ennis y Darick Robertson llega a su cuarto tomo en su edición española (Norma) y mantiene el nivel de frescura y salvajismo con los que se estrenó. Los chicos del carnicero siguen puteando a los “supers” de las formas más crueles que nos podamos imaginar, con unas historias relativamente autoconclusivas que siempre dejan ganas de leer más. De hecho solo hay un cómic que espere con tantas ganas como “The Boys”, QUIERO QUE SALGA EL SIGUIENTE NÚMERO DE “LOS MUERTOS VIVIENTES” (Planeta)!!!!!

También editado por Norma, acaba de aparecer el último tomo de “Buffy Cazavampiros, Octava Temporada”. Durante toda esta serie, el genial Joss Whedon ha sido apoyado en los guiones por fabulosos escritores, pero el resultado final es tirando a flojito y queda muy por debajo de la miniserie “Fray” que guionizara el propio Whedon. Aparte del hecho de que el dibujo de Karl Moline nunca me ha convencido. Pero, pese al fallido resultado, es una serie que no debe perderse ningún admirador de la Cazavampiros con la esperanza de que en el futuro disfrutemos de alguna historia más original. Todavía quedan por publicar números de esta serie en nuestro país y es muy posible que vaya a mejor o, por lo menos, eso espero.

Ahora toca Marvel (o Disney), que gracias al estupendo trabajo de Panini en España nos ha permitido disfrutar de dos grandes eventos. Para empezar, la conclusión de “Lobezno, El Viejo Logan”, un “road-cómic” ambientado cincuenta años en el futuro del actual Universo Marvel, en el que los villanos se han hecho con el poder a costa de exterminar a los héroes. La historia cuenta el viaje a través de Estados Unidos de unos ancianos Lobezno y Ojo de Halcón transportando un extraño cargamento. No cuento más de la historia para evitar “spoilers” a posibles tardíos lectores.
Con respecto al equipo creativo, no es otro que el responsable de “Civil War”, solo que esta vez sin la lastra de la dichosa continuidad Marvel, lo que no nos permitió disfrutar de la genialidad del equipo en el citado crossover.
En cuanto al tema de la continuidad, no es que la historia no tenga nada que ver con el Universo Marvel actual ni que alguien con un total desconocimiento de este Universo pueda entender todas las referencias a muchos de los personajes, pero el que haya leido un par de comics Marvel en su vida disfrutará de una historia buenísima que se convertirá en breve en un clásico y una referencia para todos los aficionados y más de un autor. Como dirían en las revistas especializadas: imprescindible. Y no creo que Panini tarde en publicarlo en un tomo único.

Vamos con el plato fuerte de Panini en este fantástico mes: “Ultimatum”, el crossover que cambia por completo el Universo Ultimate de Marvel. Solo diré que los adictos a las muertes de personajes importantes no van a quedar defraudados y que el trabajo realizado por Jeph Loeb y David Finch es impecable. Respecto de Finch tengo poco que decir, porque sigue espectacular, pero lo de Loeb no tiene nombre, se ha contagiado de la genialidad de sus contemporáneos (quizá soy yo, pero veo cosas de Millar, Bendis, Kirkman y Ellis a cada página) y mejora día tras día, por si no era ya bastante bueno, y va camino de convertirse en una pieza clave de la maquinaria Ultimate.
“Ultimatum” se ha ido gestando en las diversas colecciones Ultimate durante los meses anteriores para terminar desencadenando el crossover, que ha sido publicado en nuestro pais en un único tomo (¿esta moda va a acabar con mi querida “grapa”?), y un tomo complementario que contiene los números de “Ultimate X-Men” y Ultimate Fantastic Four” en los que se narran acontecimientos paralelos. Este segundo tomo es más flojo, pero al mismo tiempo prescindible (perdonadme libreros). Los números paralelos de “Ultimate Spider-Man” no se han recopilado y por ahora hay que tirar de “grapa” (¡BIEN!) para poder leerlos.

Por último me gustaría dar un tirón de orejas a Panini (que no se quejen, que siempre hablo bien o muy bien de su trabajo) ya que “March On Ultimatum Saga” incluido como prólogo en el tomo del crossover tiene unos fallos de traducción y de redacción dignos de un niño de cinco años, supongo que debido a las prisas.
Lo dicho, un buen mes para dejarse mucha pasta en las librerías (os debía una libreros) y disfrutar con buena lectura.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Saint Seiya, el mundo de los Caballeros del Zodiaco (Cristian Rodríguez)


En la actualidad Saint Seiya (o los Caballeros del Zodiaco como lo conocen algunos) vive una segunda resurrección con nada menos que 3 series a la vez, cosa nada normal en un Manga.

La serie original conoció su éxito en el año 1986, año en el que se empezó a publicar, y la serie duró hasta el año 91. Fue un total de 28 tomos a lo largo de 5 años en la que se adaptó casi todo el Manga a una serie de Anime que fue la que realmente encumbró a la serie, gracias a los diseños de Shingo Araki. En el año 1989 se dejó de hacer la serie del anime, justo cuando la saga más importante del Manga hacía aparición, la saga de Hades. Problemas con la productora hicieron que a pesar del éxito de la serie no se continuara haciendo, lo que dejó la saga de Hades que abarca casi 10 tomos sin adaptación al Anime.

En el año 2002, gracias a unos fans de Saint Seiya que decidieron hacer un corto de animación por internet como si fuera un trailer de la adaptación de Hades, y viendo las productoras el éxito que cosechaba, se decidió adaptar de una vez la última parte de la serie publicada entre el 89 y el 91.

Como no, tuvo gran éxito, lo que provocó que se hiciera una película de animación y se lanzaran al mercado otros 2 Mangas con guión del mismo autor, Masami Kurumada pero con dibujo a cargo de otros autores como Megumu Okada y Shiori Teshirogi.
Uno es Saint Seiya: Episodio G, que narra la acción unos 3 años antes de el inicio de la serie original y los protagonistas son los caballeros de oro y narra la lucha contra los dioses Titanes.
El otro manga es The Lost Canvas, que también es una precuela pero que narra la antigua guerra santa contra Hades (hace unos 250 años). Estos mangas están teniendo gran éxito, y Saint Seiya:Lost Canvas ya está siendo adaptado al anime.

Pero la serie más importante es Saint Seiya: Next Dimension, el nuevo manga que hace totalmente (guión y dibujo) Masami Kurumada, el autor original. Hasta ahora ha sido muy poco lo publicado (parece que el autor se lo está tomando relajadamente) pero parece que la acción abarca el pasado de la antigua guerra santa contra Hades para después enlazar con el presente y la continuación real de la serie original, con los personajes que mucha gente está esperando ver como los caballeros de bronce (los protagonistas de la serie original).

Saint Seiya vive un momento muy bueno, que muchos fans no se esperaban que llegaría, han sido 13 años sin nada nuevo, y de repente vienen un montón de cosas a la vez.

Para los que no conozcan la serie les recomiendo plenamente que le den una oportunidad ya que es una de las series más importantes de la historia del cómic, y sobretodo para los que le guste la mitología griega les encantará, ya que el autor llena de referencias todos sus Mangas, ya sean de Caballeros del Zodiaco o de boxeadores.
Esperamos una larga vida a Saint Seiya, un manga apasionante.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Sorpresas (Javo Rodríguez)

Echar un vistazo a la sección de novedades de cualquier número de Dolmen constituye un autentico ejercicio para la frustración: imposible comparar todo lo que parece interesante y aunque pudieses cómprarlo, la lectura se convertiría en actividad única que imposibilitaría cualquier otra.
Los libreros podrían ser un paso que te facilitasen una selección pero, por un lado no tienen espacio ni para exhibir lo que ellos pueden considerar de interés y, por otra parte, salvo honrosas excepciones, no son más que meros vendedores, dependientes que desconocen mucho de lo que venden y, por supuesto, ignorantes de sus clientes, aunque estos sean habituales.
Las revistas especializadas como Dolmen (¿hay otra?) tienen el mismo problema que las librerías.
El lector, y aquí me pongo en primera persona, también posee sus particulares prejuicios, estando muy poco abierto a la novedad. Somos, soy, asiduos de determinados autores, personajes, editoriales...
Todo esto es bien sabido por los amantes de la viñetas y no me encuentro en condición de ofrecer soluciones, pero, en ocasiones, salta la liebre donde menos se espera,
Mi última liebre ha saltado en mi biblioteca municipal.
Muy poco o nada, me interesa el cómic de temática social, no por prejuicio alguno sino porque, habitualmente es dogmático y tendencioso. Así que si se me presenta un tebeo gallego sobre el Prestige y el chapapote, en principio, huyo de él rápidamente... y meto la pata.
Con desdén, pero en honor a una amiga gallega, Yeni, saque de la biblioteca La cuenta atrás... y me fue imposible soltarlo hasta el final.
Me encontré con un estupendo dibujo de Sergi San Julián y, sobre todo, con un inmenso –al menos en esta obra- guionista, llamado Carlos Portela, que alcanza cotas poco habituales en el tebeo español. Mis admirados Max o Paco Roca son merecedores de sus premios, pero, sin pretender ninguna polémica, “La cuenta atrás” se merece algo más del reconocimiento que ha tenido y, obviando subjetivos galardones, es una lectura imprescindible para los amantes del buen tebeo.

martes, 1 de septiembre de 2009

Geoff Johns, un guionista muy por encima de la media (Cristian Rodríguez)



Estoy profundamente impactado con este hombre, actualmente el escritor estrella de DC Comics que ya ha guionizado la mayor parte de series de la casa, y que cada serie que toca la convierte en una joya, en la mejor etapa del personaje/grupo en cuestión.

Sus historias están haciendo resurgir muchos comics del olvido, se estan conviertiendo todas sus series en las series estrella de DC. Són buenos argumentos,con grandes giros argumentales y grandes sagas, buenos villanos (villanos que anteriormente pudieran dar risa los ha convertido en villanos temibles) , haciendo una caracterización, maduración y renovación de los personajes que pasan por su mano.


Yo le conocí como no con Flash, que es mi superheroe favorito, del que Geoff Johns guionizo la etapa del numero 164 al 225 (5 años) y esta etapa supuso la mejor del personaje votada por mucha gente (no sólo por mi).

Despues se encargo de resucitar al grupo JSA (Justice Society of America) junto con David S. Goyer, serie en la que lleva desde el año 1999 hasta este año 2009 que deja la serie en otras manos. Esta colección me falta por leer pero he leido muy buenas opiniones acerca de la serie y no lo pongo en duda.


También se encargó de hacer 50 numeros de la nueva colección de los Jovenes Titanes que empezó en el 2003 y de la que supuso la mejor etapa desde los guiones de Marv Wolfman de New Teen Titans en los años 80.


Ha tenido sus momentos con Marvel en la serie Los Vengadores (The Avengers) durante casi 20 numeros desde el 2002 al 2004, la miniserie de The Vision durante el 2002 y ha participado haciendo guiones de la serie de imagen real del personaje Blade que sólo duró una temporada, así como de la serie Smallville en algunos de sus mejores episodios.

También ha guionizado a Hawkman durante 25 numeros entre el 2002 y el 2004 y se encarga de la serie Action Comics de Superman desde Mayo del 2006 hasta Marzo del 2009. Esta etapa también es votada como una de las mejores y contiene arcos como el de "Last son" en que guioniza una saga con el director de la pelicula de Superman de 1978, RichardDonner. Lo cierto es que leer un comic de Superman que a uno le llene es bastante difícil, pero Geoff Johns lo consigue.

Actualmente está escribiendo una miniserie sobre el origen de Superman de 6 numeros titulada Origins en la que pretende renovar el origen del personaje como ya ha hecho con todos los personajes que ha tocado.

Ha participado en los primeros 10 números de Booster Gold, un superhéroe menor pero que en su mano se ha convertido una de las series más exitosas del momento.

Las series estrella de Johns en este momento son Green Lantern y Flash: Rebirth.

Green Lantern murió, como muchos heroes de DC para despues renacer heroicamente, y esto es lo que pasó en Green Lantern:Renacimiento, una miniserie en la que el personaje renace y el autor se encarga de situar al personaje en lo más alto de los personajes de DC. Tengo que decir que Green Lantern nunca fue un personaje de mis favoritos pero cometí el error de leer la saga de Renacimiento y a partir de ahí me conquistó el comic. No quería para nada empezar otra serie de comics, y además de un superheroe que nunca me ha atraido mucho pero no lo he resistido y me estoy haciendo toda la serie, al menos hasta que duren los guiones de este hombre. Geoff Johns ha renovado toda la mitologia del personaje, los villanos están muy bien caracterizados (uno de los grandes aciertos de Johns como guionista), y está haciendo sagas que están siendo las favoritas allá por donde pasan: la saga de los Siniestro Corps, Rage of the Red Lanterns y ahora Blackest Night (La noche más oscura) que está haciendo mella en todas las series ya que hay un nuevo cuerpo de Linternas en el que los protagonistas son muertos que renacen para convertirse en Black Lanterns, lo que afecta a todos los personajes de DC renaciendo toda clase de villanos. La saga está teniendo un gran éxito en USA, y en España podremos verla para el 2010, al igual que Flash: Rebirth que se publicará en un tomo recopilada por Planeta en Marzo del 2010.

La serie a la que estoy más al tanto ahora es Flash: Renacimiento (Flash: Rebirth), el segundo renacimiento que hace Johns de un personaje, en la que renace el Flash original Barry Allen que murió en 1986 en Crisis en Tierras Infinitas.

Ya se sabe que de nuevo volverá a encargarse de la serie regular de Flash despues de la miniserie por lo que mi alegría no puede ser más grande. Y pretende ampliar la mitología del personaje así como está pasando con Green Lantern. Pero no sólo eso, también va a ser escritor/productor de una nueva película en imagen real de Flash. Hay grandes planes para el personaje. Parece que el futuro próximo para el guionista es seguir más tiempo con la series de Green Lantern y Flash, y está empezando a guionizar una nueva serie de Adventure Comics de nuevo con personajes resucitados como Conner Kent (Superboy) y Bart Allen (Kid Flash II).

Desde aquí os animo a darle una oportunidad a este autor y lo que yo recomendaría es leerse el tomo de Green Lantern: Renacimiento, que es el tomo con el que aluciné con este autor, a parte de los dibujos de Ethan Van Sciver, otro maestro pero del dibujo.
Geoff Johns en KIOSCOPEDIA

martes, 25 de agosto de 2009

Ficción y realidad (Javo Rodríguez)

























Para La Real Academia Española, “ficción” es en su tercera acepción: Clase de obras literarias o cinematográficas, generalmente narrativas, que tratan de sucesos y personajes imaginarios.
En mi modesta opinión, la definición se queda corta.
Obviamente la ficción se da en obras literarias o cinematográficas, pero también en otros casos, por ejemplo el cómic o los videojuegos. La parte final también me parece objetable, es indudable que la ficción trata de sucesos imaginarios, no tanto de personajes, de hecho la ficción se basa, en muchas ocasiones, en personajes reales pero introducidos en sucesos imaginarios.

Respecto a lo que es la “realidad”, La Real Academia Española, no ha sido capaz de dar una definición que salga de la ambigüedad del termino, en lo que nos interesa, realidad es Verdad, lo que ocurre verdaderamente y “verdaderamente” es Con toda verdad o con verdad, la pescadilla que se muerde la cola.

La ficción siempre comienza por una pregunta. ¿Y si...?

Esta pregunta puede ser de alta cotidianeidad, por ejemplo ¿y si un empleado de banca se enamora de una mujer casada?, una ficción que puede ser posible, es decir: Que puede ser o suceder (RAE)
Pero la ficción también puede ser de baja cotidianidad o, lo que es lo mismo, de alta fantasía, definida fantasía como: Grado superior de la imaginación; la imaginación en cuanto inventa o produce. (RAE), por ejemplo: ¿Y si un extraterrestre llega a la tierra y tiene súper poderes?
Entre ambos extremos existe un campo amplísimo, pero siempre en terreno de la ficción.

Como dije antes la ficción no siempre ha de tratar de de sucesos y personajes imaginarios, los personajes pueden ser reales pero inmersos en en sucesos imaginarios. Julio César fue real, pero el Julio César de Shakespeare es una ficción; Hitler fue real, pero el puñetazo del Capitán América es ficción; Barak Obama es real, pero su encuentro con Spider-man es ficción y, así, en multitud de ocasiones.

Todo lo anterior podría ser una paja mental, pero existe una singular analogía entre los grados de ficción y el predicamento cultural.
La zona cercana a lo cotidiano, la que relata acontecimientos basados en lo ordinario, lo Común, regular y que sucede habitualmente (RAE) suele disfrutar de un mayor prestigio.
En cuanto nos vamos acercando a lo insólito, lo Raro, extraño, desacostumbrado (RAE), el prestigio disminuye; no me refiero sólo a los sucesos, también a su escenario. Una ficción enmarcada en Manhattan tiene más categoría que otra situada en una jungla africana o en la nave de unos astronautas.
Si la obra de ficción pertenece a la fantasía, a la alta fantasía, es bastante improbable que merezca el respeto de la crítica literaria, a no ser que esta crítica considere que la fantasía es una alegoría, Ficción en virtud de la cual algo representa o significa otra cosa diferente (RAE)

De este modo, la vacua 2001, una odisea del espacio, por su carácter de alegoría, será siempre (para la crítica) una película de más alta estima que El Planeta de los Simios y en cualquier “listado serio” sobre el cine de 1968, el muermo (Persona o cosa tediosa y aburrida. RAE) de Stanley Kubrick estará siempre entre las obras maestras, mientras que la fantástica película de Franklin J. Schaffner no será más que una obra menor.

De forma idéntica sucede con los géneros. Una novela es más respetable que un guión cinematográfico, este lo es más que un guión de cómic, este lo es más que un guión de video-juego..,. y, así, hasta el absurdo final.
Un descabellado criterio que no prima la excelencia de la narración, de la ficción, sino el prestigio del género en que se incluye esta.

Este blog está dedicado, básicamente al cómic, y todo le escrito arriba viene a cuento de la sección “Cómic”, de la imprescindible revista Rolling Stone (# 119, de septiembre de 2009), donde en un artículo, por otra parte interesante y referido a obras igualmente interesantes, su autor, Rafael Alcaraz, escribe que David B. encabeza una corriente de novelas gráficas en la que la ficción se hace a un lado a favor de la realidad pura y dura.
No existe esa realidad pura y dura en el cómic, siempre es una obra de ficción, incluido el trillado Maus (una de las obras –formidable- a las que hace referencia).
Lo que me molesta más es el intento de prestigio para un género, el cómic, que no lo necesita.
Ya se que es algo muy manido, pero cuando leo que el citado Maus es una novela gráfica, algo me atufa, porque no es una novela gráfica, es, nada más y nada menos, que una historieta y no puedo dejar de pensar que la moda de calificar como novela a un cómic es simplemente una forma de envidia de la prestigiosa literatura.
De igual forma me apesta el ansia de obtener reputación apelando a la cruda y pura realidad frente a la fantasía, a lo fingido, a la existencia ideal a lo que realmente no la tiene.

Que nadie me entienda mal, no niego el desalmado holocausto judío que retrata Maus, sólo afirmo que su ficción nos acerca más a la realidad del crimen, precisamente por su condición de ficción, por su emoción que, afortunadamente, nos aleja de su realidad –pura y dura- para mostrarnos el rostro difuso de la verdad.