martes, 22 de abril de 2008

Salón del Cómic (Iván Rodríguez)


Voy a destacar un par de novedades por cada una de las tres editoriales más importantes (Norma, Panini y Planeta).

Comenzando por Norma, me parece que es imprescindible destacar Lost Girls de Alan Moore y Melinda Gebbie, más que nada por la el largo periodo que ha permanecido la obra inédita en nuestro país y la fidelidad con la que los chicos de Planeta la han publicado, en una edición idéntica a la americana de 2006, en tres tomos. Los tomos dos y tres pertenecientes a la obra saldrán a la venta el mes que viene y el siguiente, para poder rellenar la caja que acompaña al número uno.

El otro tomo que me gustaría destacar de lo publicado por Norma es el numero siete de Strangers in Paradise, con el que al parecer termina la serie o, por lo menos, se aclaran las relaciones entre los tres personajes protagonistas. Además es interesante la posibilidad de que Marvel llegue a un acuerdo con Terry Moore para que el autor de Strangers in Paradise sea el guionista de una nueva historia para Spider-man.

De Panini es importante destacar el cuarto tomo de su ambiciosa enciclopedia Del Tebeo al Manga. Este tomo está dedicado básicamente a los supers de Marvel, lo que lo convierte en un ejemplar imprescindible no solo para los compradores habituales de los tomos pertenecientes a la enciclopedia, si no para cualquier aficionado a las colecciones de LA CASA DE LAS IDEAS. Me gustaría destacar que me parece muy agradable escuchar el cariño y el orgullo con el que hablan los editores de Panini de esta obra.

El tomo Los Nuevos Vengadores: Los Illuminati, que compila lo publicado como miniserie por Marvel tiene muy buena pinta, siento dar una opinión tan vaga, pero se lo tengo que comprar a mi librero habitual para que me siga queriendo y no quiero leerlo hasta que lo tenga en mi poder. Pero lo cierto es que, con la habilidad mostrada por Bendis para jugar con la continuidad de Marvel, va a ser una obra básica para comprender lo que la editorial americana está preparando para un futuro cercano.
Hay que destacar que este tomo lleva como subtítulo “Invasión Secreta”, que no es más que el GRAN EVENTO MARVEL que comenzará tras World War Hulk.
Es curioso que cuando les preguntas a los editores de Panini si no les parece que se está saturando a los aficionados con todos estos GRANDES EVENTOS, responden diciendo que algunos aficionados españoles siguen las series tal y como se publican aquí, pero al mismo tiempo estan al tanto de las novedades americanas, de forma que les da la impresión de que los GRANDES EVENTOS se solapan. Pero la brutal realidad es que si están llegando a solaparse, ya que gracias a la gran labor de Panini con Marvel (esto no es peloteo, Panini lleva el retardo evidente producido por las labores de traducción, pero tienen una sincronización casi perfecta con la publicación americana), cuando World War Hulk acaba de nacer ya se está gestando “INVASIÓN SECRETA”.

Vamos con Planeta y su penosa reedición de una gran obra como es Camelot 3000 en su línea de Ediciones Absolutas. Lo de “penosa edición” no lo digo por la forma de editarlo, ya que pese a ser bastante grandes y de difícil colocación en las estanterías convencionales, las Ediciones Absolutas de Planeta son de muy buena calidad, vienen acompañadas, generalmente, de material extra muy interesante y son obras que llevaban tiempo sin ser reeditadas.
Camelot 3000 es una obra muy importante para mi, ya que fueron los primeros comics que seguí con ávido interés, y lo cierto es que la primera vez que se publicó en España (como miniserie de nueve números) no pude tenerla completa (no es que sea un mal coleccionista, para empezar tenía seis añitos y para continuar la distribución a los kioscos no era demasiado buena), de forma que cuando Zinco editó el tomo con la serie completa me lo compré y disfruté mucho leyendo la introducción. Creo recordar que este tomo es de 1993 y que hasta la actual edición no se ha vuelto a reeditar, de forma que cuando hace un par de meses me enteré de que Planeta preparaba el tomo nuevo para el Salón me ilusioné bastante y estaba seguro de que, tal y como hacen las Ediciones Absolutas (con una buena cantidad de material extra), iba a tener que comprarlo. Pero ha sido una gran decepción, pues esta reedición es exactamente igual a la que hizo Zinco en su momento, solo cambia la calidad del papel, que ahora es tapa dura y el cambio de tamaño. Se que habrá gente que agradecerá tenerlo en el nuevo formato, pero también se que hay material para complementar la obra que no está publicado en nuestro país y que le hubiese dado más interés al tomo. De todas formas no tengo la más mínima duda de que se va a vender muy bien, ya que es un clásico que lleva sin estar disponible muchos años y que, aunque a mi no me merezca la pena comprarla, muchos aficionados agradecerán la reedición.

La otra “novedad” de Planeta, o mejor dicho: LA NOVEDAD DE PLANETA PARA EL SALÓN es La muerte de Superman (The Death and return of Superman Omnibus). Un tomo muy, muy gordo, muy bien presentado, que ocupará un lugar de honor en las estanterías de muchos aficionados, pero que probablemente no lea ni Cristo.
La historia de “LA MUERTE DE SUPERMAN” fue, es y será más mala que un dolor, no solo eso, las historias que surgieron a raíz de tan importante acontecimiento (que si el funeral, que si los diferentes “SUPERMANES”, etc) eran igual de lamentables. Todo para acabar resucitando al difunto al cabo de unos meses (no se cuanto tiempo pasó exactamente, pero poco me importa).
Es divertido preguntar a los chicos de Planeta si “LA MUERTE DEL CAPITÁN AMÉRICA” ha influido en algo sobre la publicación de este tomo, pero aun más divertido es que la respuesta sea que DC mató a SUPERMAN antes que Marvel al CAPI. Vale de eso no hay duda, pero que esta reedición es de lo más oportunista con respecto al material publicado actualmente por la competencia está clarísimo, y, además, DC no son los pioneros en la muerte y resurrección de personajes famosos, no tengo más que recordar que el CAPI permaneció “muerto” (si congelado, pero eso se descubrió mas tarde) durante una buena temporada.
En definitiva: una muy buena edición decorativa, ya que la historia no merece la pena y era completamente innecesaria salvo por el hecho de ser el 70 aniversario del de los calzones por fuera de los pantalones.
Quiero aclarar que se me ve mucho el plumero, yo soy MarvelFan y no lo puedo evitar, pero también llevo mucho tiempo leyendo y nadie me va a convencer de que “LA MUERTE DE SUPERMAN” es un buen guión y que por muy bien que vaya presentado jamás pasará a la historia más que como una inteligente maniobra comercial.

Para terminar me gustaría decir que me sorprendió muy gratamente ver lo jóvenes que son los editores de Norma y Planeta frente a los de Panini (no os estoy llamando viejos, pero los otros son o parecen más jóvenes), pero me jode que los que hablan con más ilusión y pasión de sus productos sean los más mayores. Creo que cuando se hace una presentación de novedades (a la que al final van más aficionados que profesionales, aunque no sea el objetivo original) hay que mostrar más interés por las obras. Pero está claro que siempre será más fácil hablar con pasión de la maravillosa Marvel que de DC. Que sí, que se me ve el plumero. ¿Y QUÉ?

miércoles, 9 de abril de 2008

World War Hulk (Iván Rodríguez)

Tras el “decepcionante” final de Civil War el siguiente GRAN EVENTO MARVEL (otro macro-crossover) es World War Hulk.
Después de haber leído los primeros números, pinta bastante bien. Estoy deseando ver como el Goliat Verde le rompe el cráneo a Iron Man.

Voy con lo bueno: el crossover está planteado de la misma forma que Civil War, de forma que leyendo la línea general entenderemos la historia a la perfección, y el que tenga interés por algún personaje en particular puede ver los resultados del crossover en su colección habitual o en los especiales que se publican al efecto.
También se puede completar toda la historia pidiéndole al friki del librero de turno que nos guarde todo lo que se publique que tenga puesto World War Hulk en la portada.

Sigo con lo intermedio: al igual que en Civil War la línea general tiene una colección hermana; Front Line (vale “Primera Línea”, pero aquí cada uno traduce lo que le sale de los mismos. World War Hulk “mola” en inglés aunque sea prácticamente imposible repetirlo tres veces seguidas sin parecer imbecil. Ya me meteré con lo que se traduce y lo que no en otro momento) que, sin ser imprescindible, da un punto de vista muy importante a la historia y, en el fondo, desvela muchas cosas que pueden no quedar claras en la línea general. En definitiva, que si la historia te interesa te tienes que pillar también Front Line.

Termino con malo: seguimos en las mismas. Dinastía de M, Diezmados, Civil War, La Iniciativa (no es un crossover pero como si lo fuese), World War Hulk y, sin respiro, nos meteremos de lleno en Secret Invasion.

Entiendo la postura de Marvel: Dinastía de M funcionó bien y estableció una nueva forma muy interesante de plantear o publicar los crossovers. Como los más afectados tras esta historia fueron los “mutis” seguimos la historia con Diezmados, con una trampa: hay muchos “mutantes” repartidos por las colecciones Marvel, así que al final Diezmados afecta a todo el “Universo Marvel”.
Tras Diezmados llegamos a Civil War que lo queramos o no marca un antes y un después en todo el “Universo Marvel” afectando a todo bicho viviente (con lo de “bicho” va un guiño a “Spider-Man”, aunque las repercusiones más importantes de Civil War en el trepamuros se las van a cargar en breve, pero eso es otra historia). A raíz de los acontecimientos de Civil War se lanzan o relanzan colecciones (“Castigador”, “Poderosos Vengadores”), se cambian equipos creativos, etc. Todo para justificar el rollo de “La Iniciativa”, que al fin y al cabo es la secuela de Civil War, que sería más creíble si, en el número uno de World War Hulk, Iron Man no dijese que “promete amnistía a todos los enmascarados no registrados que ayuden a luchar contra Hulk. Las consecuencias de Civil War para los héroes proscritos borradas de un plumazo. Repito que entiendo la postura de Marvel, en el sentido de sacar nuevas colecciones y exprimir a los lectores, pero se suponía que Civil War iba a revolucionar el “Universo Marvel, y no ha sido así, lo que me da bastante pena.

De todas formas, Marvel lleva toda la vida trabajando de esta manera y los lectores habituales de las colecciones de la editorial deberíamos estar acostumbrados a estas chapuzas y no nos queda mas remedio que esperar que el número de bajas en World War Hulk sea elevado (tengo que hacer una lista de personajes que merecen ser exterminados) y mirar al horizonte con ojos escépticos, ya que lo que nos viene es “Secret Invasion” y los “Skrulls” siempre han sido unos perdedores.
No me quitaré jamás el sello de Marvelfan, aunque durante alguna temporada haya dejado de comprar sus comics y de vez en cuando les “ponga los cuernos” con otra editorial. De forma que siempre me patearan las tripas los “Gafapastas” que critican, sin saber, cualquier producto Marvel.
Esto lo digo para que quede claro que cuando critico a Marvel lo hago desde el conocimiento y que lo hago sin maldad (más o menos), se lo que hay y si quiero lo compro y si no paso. Lo que no hago es hablar de la basura que leen estos culturetas del cómic, ni ignorar la existencia de las publicaciones que leen los “Gafapastas” porque de vez en cuando pueden aparecer cosas interesantes entre la basura ya que hasta Neil Gaiman a escrito algo interesante (poco , pero algo).
En definitiva: el que tenga interés en ver a Hulk pegándose con todo el “Universo Marvel” no se puede perder este crossover, aunque las consecuencias de la historia (ya hemos visto lo que pasa con los grandes acontecimientos) se pierdan como lágrimas en la lluvia (sí es de Blade Runner.

viernes, 4 de abril de 2008

Mortadelo y Filemón (Javo Rodríguez)

Tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida, añoranza.
Así se define nostalgia. Dicen que la nostalgia es reaccionaria. Me parece una sandez.

Creo que todos los que amamos los tebeos, el cine, el rock tenemos algo de nostálgicos, de añoranza de una infancia, de una adolescencia, donde, por primera vez, una historieta, una peli, una canción, nos enamoraron.
Para que la nostalgia sea perjudicial en necesario que el presente y el futuro no existan.
Nostálgico enfermizo no es el que añora al Jabato, a la Guerra de las Galaxias o a los Beatles. Nostálgico enfermizo es el que afirma que no hay nada nuevo que merezca la pena después de sus nostalgias.
¿A qué viene esta parrafada? Bien, creo que viene a cuento para comentar operaciones nostálgicas de nuestra ¿industria? dedicada al tebeo. En concreto quiero hablar de la última edición de Mortadelo y Filemón publicada por Ediciones B.
Su antecedente esta en dos publicaciones dedicadas al Capitán Trueno: Chandra, el usurpador y otras historias y El cautivo y otras historias, donde se reeditaron las historietas de Trueno aparecidas, al margen del cuadernillo, en Pulgarcito. No tengo nada en contra de la utilización comercial de los cumpleaños, por el contrario opino que esas operaciones son beneficiosas para el cómic y su difusión. Las dos ediciones dedicadas a Trueno ofrecían una publicación más que digna de un material que lo merecía y aportaban un color nuevo que, en el caso de Chandra, el usurpador y otras historiass era inédito. En el caso del segundo tomo, El cautivo y otras historias, más discutible me parece el coloreado de las historietas que ya habían aparecido en colores. En cualquier caso, al margen de mis discutibles opiniones, el material, la edición, mereció la pena y completó la reedición de un personaje inmortal del tebeo español, en su mejor época con los dibujos de Ambrós y los guiones de Víctor Mora.
¿Sucede lo mismo con la última edición de Mortadelo y Filemón? En mi opinión, rotundamente no. Las coincidencias con la reedición de Trueno son algunas, aprovechamiento del cincuentenario, personajes inmortales del tebeo español, buena edición... y poco más. Si Ambrós y Mora estaban en un buen momento, no sucedía lo mismo con Ibáñez, sus geniales primeras historietas de una página necesitaron el formato franco-belga, el álbum, para dar un paso más, sin que las historietas doble página aportasen demasiado a los dos inútiles detectives. Por muy discutible que pueda ser el coloreado el experimento no ha sido aplicado a esta edición.. Pero si hay algo que achaque a esta edición es su falta de respuesta a la evolución de los personajes. Trueno es casi pétreo, a pesar de los desastres del algunos dibujantes, provocados en parte por la nefasta política de Bruguera en la época, y de sus modernizaciones al estilo espada y brujería.. Mortadelo y Filemón no. Pasaron de Sherlock Holmes a James Bond , de trabajar en solitario –casi como un matrimonio- a integrarse en una agencia, de ignorar su entorno a reflejarlo... Su grafía cambió, los secundarios tuvieron su papel, fueron llevados al cine y la tv... Miguel Fernández Soto, en su estupendo El Mundo de Mortadelo y Filemón, ya analizó todo esto mejor que yo. Nada de esto se refleja en Mortadelo y Filemón, Agencia de Información, Edición 50 Aniversario. Una edición nostálgica que aporta poca cosa. Una lastima.

viernes, 28 de marzo de 2008

Salón de Granada (Javo Rodríguez)

¿Tiene sentido, desde una perspectiva madrileña, trasladarse a Granada, para acudir al su Salón Internacional del Cómic?

En principio, no. Expocomic –por cercanía espacial- o el Ficomic –por cercanía temporal- parecen hacer innecesaria la siempre agradable visita a Granada.
Repito que esto es desde una perspectiva madrileña, lo que no impide el interés del Salón granadino para los aficionados andaluces.

Si fui a Granada fue por una razón: sus encuentros, o mejor por sus actividades paralelas. En concreto tenía un gran interés en conocer a Brian Bolland –The killing Joke, me marcó; no sólo por su guión sino también por su dibujo- y, en menor media, a Brian Azzarello, Jill Ann Thompson, Juan Jiménez, Carlos Ezquerra, Cels Piñol, Miguel Brieva y, en general, a los autores presentes.
Y en este aspecto es donde tengo un profundo malestar que, para aclarar las cosas, no es achacable a Granada. La profunda incomodidad que me producen este tipo de actos la achaco a que, en mi opinión, se produce habitualmente maltrato a invitados y público.
En lo que se refiere al público diré que la charla con Bolland, anunciada el viernes 29, fue suspendida; se nos anunció, al público presente que Bolland estaría al día siguiente por la mañana (bueno, qué le va hacer, estaba firmando). A la mañana siguiente, estábamos en la puerta del salón de actos esperando la presencia del dibujante británico... para que, de nuevo, se nos anunciase que el encuentro quedaba definitivamente suspendido, sin más explicaciones.
En cuanto a los invitados, los encuentros se sucedieron sin moderador en muchas ocasiones, con los invitados sin presentación. Insisto que este trato no es exclusivo de Granada, he visto a Antonio Martín , por poner un ejemplo, tener que presentarse a si mismo en Madrid o Barcelona.

Tal vez a algunos esto les parezca una chorrada, a mi no. Me parece exigible respeto como público y creo que la normalización del cómic como cultura pasa por mejorar este aspecto de los salones.

jueves, 28 de febrero de 2008

30 días de oscuridad (Iván Rodríguez)

El sueño de todo vampiro: vivir en Alaska y tener un mes al año sin la molesta luz del Sol para poder comer y hacer todo lo que hacen estas simpáticas criaturas.

Este es el planteamiento del que parte 30 Días de Oscuridad de David Slade (Hard Candy), basada en el cómic 30 Días de Noche de Steve Niles y Ben Templesmith.
Con una atmósfera igual de agobiante que Hard Candy aunque con la ventaja de la continua oscuridad, David Slade nos deja una versión cinematográfica muy fiel al cómic original.

Solo un par de recomendaciones, tanto para lectores de cómics como para aficionados a los vampiros:
Primera: si buscáis chupasangres glamorosos estilo a no es vuestra peli. Los vampiros aquí son bastante sucios y la película tiene momentos muy gore.
Segunda: lo primero que pensé al terminar de verla es que, después de haber leído cómics como Los Muertos Vivientes y visto películas como “28 Días Después”, se echa de menos el rollo actual de ahondar en las relaciones de los personajes que están sufriendo una situación jodida.

En resumen: una buena película, fiel al original y bastante entretenida.

viernes, 11 de enero de 2008

Estraperlo y tranvia (Javo Rodríguez)


En mi infancia, cuando tenía la inmensa fortuna de pillar una gripe lo primero que pedía era zumo de naranja y tebeos. Si había suerte llegaban Pulgarcito o DDT o Tio Vivo; pero, en ocasiones, estos estaban agotados y lo que me traían era el TBO. No me gustaba el TBO, me parecía una antigualla, tan sólo una familia y un autor llamaban mi atención. El autor era “el de los personajes flacos”,hasta años después no sabría que su nombre era Coll, un historietista que, pese a su genialidad, tuvo un miserable y trágico final. La familia era la Higueruelo, más conocida como los Ulises.

Con imágenes de Benejam y guiones, no acreditados, de Joaquín Buigas, desde su aparición en 1944 fueron un fijo en la última página del TBO hasta su desaparición.

Habría de pasar dos décadas para recuperar las historietas de los Ulises. En 1988, con el título ¡Hala, hala a mogollón... con la familia Rovellón!, Francisco Pérez Navarro y Jordi García Sempere, retomaban los personajes aunque convenientemente (¿) puestos al día.

Ahora, en pleno siglo XXI, de la mano de Alfonso López, la familia Ulises regresa en Estraperlo y Tranvía . En el prólogo afirma el autor que “esta nueva aventura está hecha desde el respeto, pero no desde el mimetismo” y realmente, como sucedió con su revisión de La Juventud del Capitán Trueno, López consigue su objetivo.
Acertadamente Alfonso López ignora el agigornamento de los Revellón, ambientando su historieta en 1952, con el estraperlo, los maquis y el Congreso Eucarístico como fondo, la vida de los Ulises se complica (como en las añejas historietas) con la aparición de un elemento extraño al núcleo familiar, en esta caso el sinvergüenza Fernandino, un antiguo amigo de Ulises que dificultara el objetivo del cabeza de familia: la compra de una nevera eléctrica.

La historia es entretenida y mantiene la atención de principio a fin. El dibujo de Alfonso López es brillante, no sólo en su versión de los los Ulises, sino también en los múltiples cameos de personajes tanto de ficción como reales. Es un entretenimiento añadido encontrar en sus viñetas a Zipi, Zape (y Don Pantuflo), a Carpanta, a Doña Urraca, a Don Pío (y Benita), o a las hermanas Gilda, entre unos personajes de ficción que, curiosamente no corresponden al universo del TBO, sino al de Bruguera. Entre los personajes reales también podemos buscar a Fernando Fernán Gómez, a Manuel Alexandre o a José Luis López Vázquez.

Un homenaje, lleno de cariño a estas entrañables criaturas y un solo pero ¿por qué se ha suprimido el peculiar y barroco lenguaje de Doña Filomena?.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Civil War (Iván Rodríguez)


Para empezar quiero decir que escribo esto desde el punto de vista de alguien que ha comprado todo lo que tenia Civil War escrito en la portada. Desde esta perspectiva me atrevo a afirmar que con las miniseries Civil War y Primera Línea se comprende perfectamente la historia y no es necesario comprar ningún otro título, salvo que se sea lector habitual de algún personaje en particular, para ver como le afecta el crossover.

Por otro lado, veo Civil War como la instalación de un programa en el ordenador; al hacerla nos preguntan si queremos la instalación básica, completa o personalizada. Con lo básico solo tendríamos las dos colecciones antes citadas, con el consecuente ahorro de espacio y podríamos funcionar a la perfección. Si optamos por la instalación completa nos vamos a dar cuenta de que hay muchas partes poco interesantes, pero también es cierto que hay cosas que nos van a sorprender gratamente (los tomos de Pantera Negra me han parecido muy buenos, y eso que el personaje nunca me ha gustado demasiado). Por último, y como siempre la mejor opción, la personalizada, aquí tenemos el paquete básico y además podemos seleccionar partes nos den más funcionalidad.

Este ejemplo comparativo es para explicar la posición de la colección de Spider-man dentro del complejo de Civil War. En esta serie suceden muchas cosas que me parece que quedan más claras leyendo los comics del trepamuros, aunque se comenten y se expliquen en el arco principal de la historia. Dicho esto, que cada cual elija la opción que más le interese.

Vamos a repasar un poco a los autores que estan detrás de Civil War. Es bastante grato ver que ha sido una labor de equipo en la que los diferentes guionistas han trabajado estrechamente para evitar incongruencias entre las series implicadas.

El arco principal corresponde a Mark Millar, genialmente acompañado por Steve McNiven en el dibujo. Millar es uno de mis autores favoritos actualmente y me duele un poco ver como le afecta la falta de libertad al trabajar mediatizado por el tema de la continuidad del Universo Marvel, de forma que, cuando leemos la miniserie, no nos encontramos con ese guionista de estilo chulo y cañero que a mi tanto me gusta. En cualquier caso queda un trabajo bastante redondo, pero... el que quiera al Millar de verdad que lea otras obras del autor.

Dentro de la miniserie Primera Línea tenemos a otra de las cabezas pensantes de la Guerra: Paul Jenkins, Jenkins nos cuenta muy eficazmente el punto de vista de dos periodistas que investigan las razones por las que se ha producido la actual situación y las repercusiones de la guerra en los diferentes bandos.

El tercer autor implicado no es otro que el admirado J. M. Straczynski, que ha firmado los guiones de Spider-man y Los Cuatro Fantásticos. Straczynski, que ya se hacia cargo de ambas colecciones antes de empezar el crossover, nos cuenta como la guerra va afectando progresivamente a sus personajes, pero, mientras en Los Cuatro Fantásticos escribe unos guiones que no aportan demasiado al conjunto de la historia, en Spider-man aprovecha para ampliar y enriquecer con bastante talento los porqués de los actos del personaje, que es uno de los principales protagonistas, ya que todas sus decisiones afectan al curso de la guerra.

Por último B. M. Bendis es el guionista de Los Nuevos Vengadores. Sí, ya se que este no está entre los títulos esenciales para la compresión del crossover, pero lo cierto es que argumentos como la reforma de los Vengadores/Nuevos Vengadores, los sucesos y consecuencias de Dinastía de M y el descubrimiento de los Illuminati han ido sembrando las semillas de la guerra civil.

A partir de este momento recomiendo que el que no haya leído el crossover y tenga intención de hacerlo deje de leer. No quiero destriparle la historia a nadie.

Los buenos pierden. El que intente convencerme de que el bando de Iron Man no son malos lo lleva claro. El hecho de que los pro-registro ganen no es más que una solución políticamente correcta de Marvel. No se hasta que punto a la editorial también le interesaba que Iron Man fuese más importante dentro del Universo Marvel, con vistas al inminente estreno de la película del personaje, pero esto ya es especulación propia y sin muchas pruebas.

La resolución del crossover me ha decepcionado bastante, no tanto por el hecho de que pierda mi bando, si no por ver que Marvel, que estaba teniendo una política editorial bastante correcta desde que Joe Quesada es su editor en jefe, esta repitiendo uno de sus más garrafales errores. Recordemos La Era de Apocalipsis, en la que el universo se destruía para reconstruirse de nuevo con la novedad de una nueva colección (esa patética serie llamada X-Man que solo sirvió para ensuciar el poco crédito que tenían en ese momento las colecciones de mutantes) y para explicar (porque a algún “cerebro” le pareció que era necesaria una explicación) el origen de los Morlocks y Genosha. Y tampoco podemos olvidar la gloria que alcanzó la editorial con Onslaught, en la que “murieron” todos los Héroes Marvel a excepción de los equipos de mutantes y Spider-man (sobrevivió alguno más, pero no merece la pena ni nombrarlo). Estos muertos se encontraban en un universo alternativo EN EL BOLSILLO DE FRANKLIN RICHARDS!!!!!, donde los héroes habían sobrevivido, pero “con otro estilo”. El “estilo” de los dibujantes con lamentables aspiraciones a guionistas que habían desertado de Marvel años atrás. No me parece mal que estos dibujantes se marchasen de Marvel, tenían sus razones y eran muy respetables, como tampoco me parece mal que Marvel luchase por volver a tenerlos en sus filas. Lo que es una vergüenza es que a personajes como Rob Liefeld (por poner un ejemplo) se les permita escribir guiones, como dibujante puede gustar más o menos, pero como guionista apesta.

Tras descalabros como estos (y alguno posterior, que a los de Marvel les cuesta aprender) se nombró a Quesada editor en jefe lo que ha vuelto a convertir a Marvel en una editorial respetable. Marvel siempre ha tenido buenas ventas, con sus altibajos, pero el problema del momento era la credibilidad e intentar recuperar el buen nombre. Pues Quesada lo consiguió, contratando artistas con ideas originales y dándoles la mayor libertad creativa que la Continuidad permitiese. Incluso, cuando la Continuidad fue un problema, se crearon nuevas líneas editoriales (Ultimate y Max) para poder hacer cosas originales y atraer nuevos lectores.

Otro de los drásticos principios de la Marvel de Quesada fue evitar como la peste los especiales y los crossovers. Esta política duró relativamente poco, ya que no dejan de ser dos elementos fundamentales dentro de La Casa De Las Ideas. El primer Gran Crossover, desde que está Quesada, ha sido Dinastía de M. Un crossover muy correcto y muy bien enlazado con acontecimientos previos, aunque sea una realidad alternativa de la que luego ningún personaje se acuerda. No es como La Era de Apocalipsis. No creo que haga falta decir que Bendis es Bendis y Fabian Nicieza (uno de los principales guionistas tras La Era…) un fallido intento (ni siquiera clon, aunque ha mejorado bastante) de Chris Claremont.

Lo que me mosquea de Civil War no es su calidad ni su originalidad, que no pongo en duda en ningún momento, si no sus consecuencias. Por un lado, apenas ha habido bajas (lo del Capi no vale, que ya se han inventado algo para que sigamos teniendo centinela de la libertad). Si hacemos recuento solo han muerto Namorita, Goliat Negro (personaje importantísimo en Marvel de toda la vida) y malos de segunda. En Dinastía de M, por lo menos, se quedaban sin poderes nosecuantos millones de mutis, y, aunque a los importantes se les “regeneren” sus habilidades, nos quitamos de en medio muchos comparsas inútiles que solo servían para aparecer en historias de relleno. También muere el gordo ese de los Nuevos Guerreros (será llorado por sus fans de toda la vida).

Las bajas o eliminar personajes que no hacen más que incordiar (y hay muchos candidatos) es una de las cosas que más les mola a los lectores. Esto no es una opinión, es un hecho. Cada vez que comento un crossover o una historia importante con amigos la primera o según pregunta es: ¿quiénes mueren?

Otra de las pegas es que con el resultado de la guerra se han generado nuevos títulos y se han relanzado algunos viejos. El tiempo y la calidad de las historias dirán si esto era necesario, pero a priori me huele mal.

Además, estas nuevas colecciones van a estar relacionadas entre sí por lo que se va a llamar La Iniciativa, que no es más que otro crossover, pero que habrá que ver si se pueden simplificar tanto las compras como contaba al principio que se podía hacer con Civil War. Por si fuera poco, sin que llegue a finalizar lo de La Iniciativase entra de lleno en otro crossover anunciado a bombo y platillo: World War Hulk, que creo que sí será posible seguirlo como Civil War.

De una política de NO CROSSOVERS Marvel ha pasado a esto. Es cierto que la calidad ha mejorado bastante respecto a las desastrosas historias que antes he citado, pero me parece que van a saturar a los lectores.